En la tarde de este viernes ha dado comienzo la Asamblea anual de Caja Rural Castilla-La Mancha, en la que previsiblemente se aprobarán unas cuentas correspondientes al ejercicio 2014 que reflejan unos beneficios de 23 millones de euros, multiplicando por 3,5 los beneficios conseguidos por la entidad en el año 2013.

Así lo ha avanzado su director general, Víctor Manuel Martín, en declaraciones a los medios antes de dar comienzo una reunión con más de 300 delegados de la Caja en la sede de la entidad, a la que seguirá la tradicional cena de hermandad, con la asistencia prevista de más de 2.000 personas.

Martín ha detallado algunas de las cifras de la cuenta general, como el crecimiento de más de un 21% del balance, cerrando cerca de 6.700 millones de euros; el crecimiento de un 17% de la inversión y de un 16% de los recursos; un ratio de capital del 13,11%, lo que supone 5,5 puntos más del mínimo exigido; un 3,33% de morosidad frente a un 12,6% de media; o una cobertura sobre riesgo dudoso del 110%, "frente al 56% de la media".

Además, se cerró 2014 con 40.000 clientes más hasta un total de 412.000, lo que representa un crecimiento de más del 10% en un año, "algo que no todos pueden hacer" y que Martín ha achacado a un plan de expansión "meditado, trabajado, sufrido y ahora disfrutado".

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"Estos números nos engrandecen y nos agradan, pero no nos autocomplacen, miramos un segundo al pasado para plantear el futuro, y ya estamos en 2015 apretando los dientes y haciendo un trabajo más cercano y humano, deseando que este ejercicio marque una nueva época", ha explicado.

Según ha dicho, 2014 fue un "ejercicio brillante" en el que además la Caja "demostró su compromiso con la región, reinvirtiendo para el desarrollo económico y social de Castilla-La Mancha". "La región tiene una caja, y esa es la Caja Rural de Castilla-La Mancha", ha dicho Martín, que ha recordado que este año se cumple el 50 aniversario de la entidad.