El Pleno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) cuya celebración estaba prevista para el miércoles 29 de julio ha sido adelantado a este lunes 27, según han informado a Europa Press fuentes internas del organismo regulador atómico.

Así, en la reunión que tiene carácter "ordinario" los consejeros seguirán estudiando el informe sobre el emplazamiento del almacén temporal centralizado de residuos nucleares de alta actividad y combustible gastado en Villar de Cañas (Cuenca).

Según estas fuentes, adelantar o fijar alguna reunión ordinaria de pleno más es una "práctica habitual" cuando se trata de expedientes complejos o que llevan más tiempo del normal.

De hecho, en tomas de decisión significativas, como el informe sobre la continuidad de la central nuclear de Garoña en 2009, se celebraron varios plenos ordinarios en una misma semana.

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El informe de emplazamiento o de autorización previa, de ser positivo, supondría un "reconocimiento oficial de la idoneidad del emplazamiento", Villar de Cañas (Cuenca), que ha sido criticado por la composición geológica de sus suelos por geógrafos, ecologistas y otros expertos en estigrafía.

En este sentido, si el CSN emite un informe favorable sobre el emplazamiento, quedaría en manos del Ministerio de Industria, Energía y Turismo conceder a la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa) el permiso para iniciar las infraestructuras y acciones preliminares para la construcción del silo donde se almacenarán durante casi un siglo los residuos atómicos españoles.

Sin embargo, aunque éste sería el primer paso necesario, aún quedaría pendiente que el CSN se pronuncie sobre la autorización de construcción del ATC y, posteriormente, sobre la licencia de explotación. La edificación propiamente dicha del almacén va aparejada a la autorización de construcción.

La solicitud de autorización previa y de construcción del ATC fue presentada por Enresa al departamento de Industria el 14 de enero. Dos años y unos meses antes, el 30 de diciembre de 2011, el Consejo de Ministros, en una de sus primeras reuniones desde la formación de Gobierno presidido por Mariano Rajoy, acordó designar a Villar de Cañas (Cuenca) el emplazamiento del ATC y su centro tecnológico asociado.

La elección de este emplazamiento ponía un punto y seguido a la proposición no de Ley de la Comisión de Industria, Turismo y Comercio del Congreso de los Diputados en 2006 por la que se instaba a la creación de una Comisión Interministerial para establecer los criterios que debía cumplir el emplazamiento y sus instalaciones de cara a cumplir el mandato parlamentario de 2004 de contar en España con un almacén donde albergar este tipo de residuos.

Posteriormente, el 23 de diciembre de 2009 se abrió el concurso o convocatoria pública para la presentación de candidatos, a la que se presentaron ocho candidatos. En esta convocatoria se definía el proyecto, sus necesidades, posibilidades de ubicación y otras características, así como la inversión prevista, que supera los 800 millones de euros.