El PP no contabilizó 37.000 facturas por importe de 119 millones de euros

El Ejecutivo que preside el socialista Emiliano García-Page ha lamentado el escaso margen de maniobra que le queda para actuar de aquí a diciembre dado el "escenario muy difícil" que les ha dejado Cospedal.

El déficit público de Castilla-La Mancha a 30 de junio era de 332 millones de euros, el 0,84 % del producto interior bruto (PIB), y la proyección de la Consejería de Hacienda es acabar el año con el 1,7 %, por encima del objetivo fijado en el 0,7 %.

El consejero de Hacienda y Administraciones Públicas, Juan Alfonso Ruiz Molina, ha ofrecido estos datos en su comparecencia en el pleno de las Cortes de Castilla-La Mancha para dar cuenta de la situación económico-financiera de la Junta de Comunidades a 30 de junio, al producirse el cambio de gobierno en la región.

Ruiz Molina, que ha destacado que estaba haciendo un ejercicio de transparencia que habría que adoptar como una "sana costumbre", ha detallado los principales datos del presupuesto de gastos, de ingresos, las facturas pendientes, la disponibilidad de tesorería, la situación de las empresas públicas y la deuda de la Junta.

Las principales conclusiones del consejero de Hacienda son que el presupuesto de gastos de 2015 está infradotado mientras que el presupuesto de ingresos está inflado, lo que afecta al equilibrio presupuestario y generará al término del ejercicio un saldo negativo de tesorería de 347,9 millones de euros.

En cuanto al sector de las empresas públicas, Ruiz Molina ha dicho que se lo ha encontrado "en ruinas".

Y la deuda viva de la comunidad autónoma ascendía a 13.138 millones de euros, 6.260 millones más que a 30 de junio de 2011, ha afirmado el consejero.

En el caso del presupuesto de gastos, ha destacado que el nivel de ejecución era del 59,73 %, debido sobre todo a una infrapresupuestación en algunas partidas.

En el capítulo de personal, ha calculado un déficit de 99 millones de euros para pagar las nóminas de los funcionarios hasta fin de año, por lo que habrá que incrementar esta partida, y en gastos corrientes y servicios, son 32 millones de euros los presupuestados de menos, además de otro déficit de 140 millones en el Sescam.

Además, son 37.000 facturas por importe de 119 millones de euros las que todavía hay que incorporar a la contabilidad.

El consejero ha criticado especialmente que el anterior gobierno haya utilizado para gastos de tesorería dos préstamos del BBVA por importe de 133 millones de euros que estaban destinados al nuevo hospital de Toledo.

El apartado de ingresos, ha continuado, presenta una baja ejecución, del 40 %, debido a que está inflado sobre todo en la tributación competencia de la Junta, y además, ha mencionado la "mala gestión" del anterior ejecutivo que "se olvidó" de gestionar los fondos Feder y no ha recaudado ni un euro de los 53 millones previstos.

En cuanto a las empresas del sector público, se ha referido a la "gravísima situación de quiebra técnica" que implicaría "tener que cerrar" la Radiotelevisión de Castilla-La Mancha, o la empresa Gestión de Infraestructuras de Castilla-La Mancha (Gicaman) que se encuentra en causa de disolución.

Ruiz Molina ha lamentado el escaso margen de maniobra que le queda para actuar de aquí a diciembre dado el "escenario muy difícil" que le han dejado.

Ello le obligará a dos retos, uno, elaborar un plan económico financiero debido al "previsible incumplimiento del déficit público" y, segundo, reconstruir el edificio del estado del bienestar deteriorado por los cuatro años de recortes.

El consejero ha indicado que el informe estaba elaborado por la Consejería de Hacienda y que tanto él como el interventor contable se responsabilizaban de su contenido.

Para finalizar, la portavoz socialista, Blanca Fernández, se ha preguntado cómo se puede pasar de un déficit del 0,4 en mayo al 0,8 en junio y ha lamentado que en la última semana de la legislatura pasada el Gobierno que presidió María Dolores de Cospedal, ya en funciones, gastó 16 millones de euros cada día.

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