Según ha informado el Portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Nacho Hernando, el Consejo de Gobierno ha autorizado imputar al presente ejercicio presupuestario casi 230.000 euros" en facturas impagadas de la Consejería de Educación que “estaban escondidas desde mayo de 2014”.

En este sentido, el exconsejero y hombre de confianza de Cospedal, Marcial Marín, que por cierto ahora es secretado de Estado de Educación a pesar de que aparecía en diversas conversaciones de la trama púnica en las que se hablaba sobre la privatización de centros educativos de Castilla-La Mancha, habría dejado sin pagar los 230.000€ de los que ahora informa el Gobierno de García-Page, los cuales serían relativos a costes de profesorado y material escolar.

El portavoz regional ha informado también sobre los datos del déficit a 30 de junio que se han situado en 0,84% del PIB con una previsión del 1,7% a final del ejercicio 2015. Un dato, que como ha asegurado, “supera con creces” el objetivo fijado para todo el año por el Gobierno de España, que es de un 0,7% para Castilla-La Mancha. “No han respetado los límites que ellos mismos han negociado con su propio Partido en Madrid” ha destacado.

Hernando ha explicado que este excesivo déficit se ha debido a una infradotación del presupuesto de gastos y a unas partidas de ingresos infladas, generando un saldo negativo de la tesorería a final del año estimado en 347,9 millones de euros. “Un agujero en la tesorería que intentaron tapar desviando dos préstamos del BBVA por importe de 133,7 millones de euros, que iban destinados a la construcción del nuevo hospital de Toledo” ha manifestado.

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Asimismo, el portavoz ha informado de que se han encontrado ya 37.328 facturas sin contabilizar por importe total de 118,8 millones de euros.