CRÓNICA - Eran las 19:00 y todo debería estar listo. Pablo Iglesias, que ya había llenado La Caja Mágica de Madrid con Ada Colau y otras 12.000 personas, estaba a punto de someterse en Toledo a una fórmula muy diferente a los clásicos mítines de campaña. El líder de Podemos se iba a enfrentar a una especie de “entrevista de trabajo”, donde sería sometido a diez preguntas de diferentes personas que habían sido votadas por los inscritos de la formación morada. Además, el partido que lidera Iglesias tenía que hacer muestra de su fuerza superando los 1.500 asistentes que Pedro Sánchez había conseguido meter en el Palacio de Congresos El Greco, el mismo auditorio donde iba a tener lugar el acto de la formación morada.

Iglesias se retrasaba, algo normal después del intenso acto en Madrid. También se empezaba anotar la extraña ausencia del candidato por Ciudad Real, Juan Pablo Wert, que ha suspendido su actividad en campaña por motivos personales. Y aunque el equipo de realización de la formación morada estuvo distrayendo a los asistentes con algunos de los brillantes vídeos de campaña de Podemos, la sana impaciencia iba estando cada vez más presente.

La cola para entrar al Palacio de Congresos El Greco era enorme, de varios cientos de metros. Más de 500 personas se quedaron fuera del evento, teniendo que ver a Pablo Iglesias, García Molina y a los demás intervinientes por streaming.

Ya tardaba más de veinticinco minutos en llegar y nos preguntábamos por qué puerta pasaría Pablo Iglesias. Las cámaras empezaron a moverse y el líder de Podemos entraba con un caluroso recibimiento lleno de aplausos, gritos de “sí se puede” y alguna bandera republicana. Comenzaba el acto.

Tras las palabras de Cecilia Redondo, la candidata de Podemos al Senado por la provincia de Toledo, los cabezas de lista por las provincias de Castilla-La Mancha abordaron algunos temas como la Sanidad, el medio ambiente, la precariedad laboral o el mundo rural. Después de esto, José García Molina emocionó a las masas leyendo la carta que le escribió a su padre y de presumir de que, gracias a Podemos, Cospedal dejó la presidencia de la región, el diputado de las Cortes castellano-manchegas pidió el voto para Podemos de “los socialistas de corazón”.

Pero aún quedaba lo más importante. El candidato a la presidencia de Podemos aún no había mediado palabra y los diez ciudadanos elegidos estaban expectantes por formular sus preguntas. Iglesias no conocía las cuestiones a las que iba a someterse, y solo contó con la ayuda de una pizarra.

Entre los temas tratados se encontraron los falsos autónomos, la reforma del Senado, las abusivas cláusulas suelo, el papel de la música en la creatividad y la educación o la situación de los jóvenes que han emigrado al extranjero. Pablo Iglesias respondió a la mayoría de cuestiones sin problemas, aunque en alguna reconoció echar en falta la presencia de Irene Montero.

También hubo tiempo para preguntas más distendidas. Una de las participantes preguntó si “era más de Cola Cao o de Nesquik”, a lo que Pablo respondió que "cuando era pequeño” prefería el Cola Cao, “pero el Nesquik se disolvía antes en la leche, así que según las prisas que tenía”.  Además, se le preguntó sobre si comía bien en campaña y si tenía tiempo para cocinar.

Otra de las anécdotas la causó un bebé del evento. Este se puso a llorar mientras Iglesias hablaba de su intervención en el debate del 7 de diciembre, a lo que, entre risas, respondió que había “un niño al que no le estaba haciendo sonreír”.

Para finalizar, el candidato no quiso dejar un mal sabor de boca a los varios centenares de asistentes que no pudieron entrar al auditorio, a los que les dedicó varios minutos. En la salida del Palacio de Congresos, Pablo Iglesias apeló a que los asistentes pidieran el voto de Podemos a la gente que todavía “se lo está pensando” para que más personas formaran parte del cambio este 20D.

"Estamos cambiando este país y estamos muy cerca. Se puede, claro que se puede". Con esta frase, el líder de Podemos terminó su jornada después de haber llenado dos actos en un mismo día, haciendo muestra del clima de “remontada” de la formación morada que reflejan las encuestas estas últimas semanas.

””Pablo Iglesias dedica unos minutos a las personas que no pudieron entrar al acto