Madrid no tiene playa, como entonaban 'The Refrescos' hace más de tres décadas, pero en poco más de dos años podría llegar a tenerla a menos de 50 minutos por autovía desde la Puerta del Sol, eso sí, en suelo castellano-manchego. Se proyecta ya en el municipio guadalajareño de Alovera la que será la mayor laguna de agua cristalina de Europa, integrada en un gran parque de ocio en el que no faltará la playa, su escuela de vela y de deportes náuticos, un parque acuático, así como diversas propuestas de entretenimiento y restauración.

Alovera Beach, que así es como se ha denominado el proyecto impulsado por Grupo Rayet, se desarrollará sobre 104.182 metros cuadrados de terreno municipal, localizado en el sector Las Suertes de la localidad, con una inversión estimada de 15,6 millones. El principal atractivo será una laguna cristalina, que contará con casi 25.000 metros cuadrados de superficie, alrededor de la cual se extenderá una playa de 15.000 metros cuadrados de arena.

Completarán las instalaciones piscinas infantiles, torres de toboganes y un aparcamiento con capacidad para un millar de vehículos, con el objetivo de no congestionar el núcleo urbano de la localidad. Los promotores estiman que el parque tendrá una capacidad media de 4.000 o 5.000 personas, siendo el máximo entre 8.000 y 10.000 visitantes.

Puesto que la playa no sería el único atractivo del parque, el proyecto contempla que éste permanecerá abierto durante todo el año, exceptuando algunas zonas que estarían limitadas por las condiciones del tiempo.

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Una iniciativa privada que esta semana era presentada en el salón de plenos del Ayuntamiento aloverano, desde el que se ve este proyecto como "un sueño" que confían "en poco más de dos años se convierta en una realidad", con la que dar "un gran impulso" al municipio.

Así lo señalaba la alcaldesa, Purificación Tortuero, quien junto al presidente del Grupo Rayet, Félix Abánades, acompañados por el director general de Rayet Medio Ambiente y el director regional Europa de Crystal Lagoons, Francisco Matte, ofrecieron los detalles de este gran parque de ocio.

Un proyecto que no supondrá ningún coste para las arcas municipales –salvo aportar los terrenos correspondientes a esta parcela destinada a equipamiento-, pero que sí le reportará un canon anual por el uso de los mismos. Una cifra aún sin precisar y que será objeto de negociación en los próximos meses.

Además de este beneficio económico para la localidad, se prevé que sean más de 300 puestos de trabajo directo e indirecto los que genere esta iniciativa, según la alcaldesa "un valor añadido para los jóvenes y no tan jóvenes de Alovera".

Así lo señalaba durante la presentación del proyecto, el cual recibió luz verde del Pleno municipal apenas nueve días antes y para el que ahora será necesario elaborar un pliego de condiciones de cara a la adjudicación de las obras. Estiman que estos trámites administrativos se extenderán

durante un año, aproximadamente, por lo que confían que el centro, con su playa, podría estar funcionando en 2020.

El promotor de esta iniciativa, Félix Abádanes, defiende el concepto "innovador" de esta propuesta, con la que Alovera se transformará, posicionándola "en el mapa europeo de la tecnología, la innovación y la sostenibilidad", así como "referencia única en actividades al aire libre".

Precisamente sobre las dudas generadas en torno al agua que precisará la laguna, el director general de Crystal Lagoons, Francisco Matte, explicó que únicamente necesitaría llenarse una vez, para lo cual serán necesarios 0,03 hectómetros cúbicos de agua, lo que representa tan solo una parte del suministro anual de 1,8 hectómetros cúbicos que tiene asignado ese sector. 

Por otra parte, se apuntó que este llenado se realizaría en los meses de invierno o primavera, cuando las necesidades de riego agrícola son menores y se abre la posibilidad a realizar un estudio de aguas del subsuelo. Sea una u otra la forma de llenado, aseguran que no afectaría al suministro normal de los vecinos.

El reducido consumo de agua no es el único aspecto relacionado con el medio ambiente contemplado en este proyecto, puesto que además se ha incluido la regeneración de las lagunas residuales contiguas a la parcela. En este espacio, detallaban desde el Ayuntamiento de Alovera, se habilitaría un gran parque para revitalizar la zona y mejorar las vistas de todo el complejo.

La conexión con Madrid y con todos los municipios del Corredor del Henares está garantizada a través de la A-2, desde la que los promotores plantean tener un acceso directo al parque de ocio.

 

LA JUNTA VIGILARÁ QUE NO SE PONGA EN RIESGO EL ABASTECIMIENTO DE AGUA

Pero no todo está hecho en este proyecto, puesto que deberá cumplir con todos los requisitos legales y además no poner en riesgo el abastecimiento de agua en la zona. Factores sobre los que el Gobierno regional estará muy pendiente, tal y como aseguraba este miércoles la consejera de Fomento, Agustina García Élez, al ser preguntada al respecto por el portavoz de Podemos en las Cortes, David Llorente, durante la Comisión de Economía y Presupuestos.

Tras asegurar que del proyecto únicamente conocía lo publicado en la prensa, la consejera señalaba respetar la iniciativa privada, pero advertía que habrá que verlo como cualquier otro proyecto de los que se quieren instalar en la región.

Escueta respuesta la ofrecida desde el Ejecutivo regional, que contrasta si se compara con la dada ante otras iniciativas de grandes parques de ocio planteados para otros puntos de la región también en el último año, como es el caso del parque temático de carácter histórico Puy du Fou proyectado para Toledo. Una iniciativa que también suscitó polémica a propósito del agua necesaria para su abastecimiento y para el llenado del lago artificial que también contempla.

Para Llorente la intención de construir en Guadalajara la mayor playa artificial de Europa es "un megaproyecto monstruoso e insostenible", al tiempo que lamentaba que no se haya aprendido nada de los peores años de la burbuja inmobiliaria.

Asimismo se ha preguntado si en Alovera, una localidad a 50 kilómetros de Madrid y con cerca de 12.400 habitantes no hacen falta otras cosas, como por ejemplo, un apeadero de Renfe.