TOLEDO.- El Partido Popular utiliza a los enfermos de esclerosis lateral amiotrófica (ELA) como nuevo ariete sanitario contra el Gobierno de Emiliano García-Page, tras afirmar que hay enfermos de la región que no están siendo tratados en el Instituto Carlos III de Madrid porque Castilla-La Mancha no estaría pagando la asistencia sanitaria a los mismos. 

Graves acusaciones que lanzaba hace unos días la vicesecretaria de Comunicación del PP regional y senadora, Carmen Riolobos, quien aseguraba haber recibido ella misma las quejas de tres pacientes de ELA que quieren recibir tratamientos experimentales en el reconocido centro, pero que habrían sido rechazados con el argumento de que la Junta "no paga la asistencia sanitaria", algo que para la dirigente popular es "para echarse a llorar". 

Pero Riolobos no se quedaba ahí, sino que tomando esos supuestos casos que le habrían llegado, pasaba a la generalización para señalar que en la región hay 123 enfermos de ELA que siguen esperando que el Gobierno regional cumpla su compromiso de crear una unidad específica para el tratamiento de esta enfermedad en el Hospital Nacional de Parapléjicos. 

Un nuevo ataque sanitario al que desde el Ejecutivo castellano-manchego se ha respondido con contundencia y conocimiento de causa, pues ha sido el propio director general de Juventud y Deportes de Castilla-La Mancha, Juan Ramón Amores, que sufre la enfermedad, el que ha rebatido las acusaciones de la senadora talaverana, recordándole además que "en política no todo vale". 

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Para Amores en esta ocasión Riolobos "ha saltado todos los límites posibles", puesto que en lugar de servir a la ciudadanía como todo político que se precie, lo que ha intentado ha sido "servirse de la ciudadanía para atacar "a todo un Gobierno", empleando para ello a los enfermos de ELA. 

Y es que al director general no le pasa desapercibido este interés repentino de Riolobos por una enfermedad como ésta, puesto que ni como senadora e integrante de la comisión de Sanidad y Bienestar Social en el Senado había intervenido hablando sobre la ELA, y mucho menos ha solicitado que se aborde una estrategia nacional para esta enfermedad, "una de las más crueles que existen", apostillaba Amores. 

Una enfermedad ante cuyo diagnóstico, "lo normal" es "querer morir, hablar de eutanasia", explicaba el director general de Juventud y Deportes, quien sin embargo con su ejemplo trata de hacer todo lo contrario, conseguir que "la gente quiera vivir hasta el último segundo de su vida", para lo cual se esfuerza dando "visibilidad" a la enfermedad, en lugar de hacer política con ello. Todo lo contrario que lo que ha decidido hacer la senadora popular, tratando de "poner a los 123 enfermos de ELA registrados en Castilla-La Mancha al servicio de su partido para criticar al Gobierno y a un presidente" que, al contrario que ella, "están totalmente comprometidos". 

Asimismo se mostraba convencido de que los enfermos de ELA deben "utilizar la política y a todas las personas que se dedican a ella para visibilizar la importancia de la investigación, del tratamiento, de los cuidados, tanto de las personas que sufren la enfermedad como de sus familias". 

Pero no solo Amores desde su punto de vista como enfermo de ELA era el encargado de contestar a vicesecretaria de Comunicación del PP, sino que también la respuesta era contundente desde el ámbito de la gestión sanitaria, puesto que el director general de Calidad y Humanización en la Asistencia Sanitaria, Rodrigo Gutiérrez, recordaba a Riolobos que "los tratamientos que responden a la inclusión de un paciente en un ensayo clínico no están sujetos a ningún tipo de derivaciones entre comunidades". 

En este sentido, y desmontando el argumento de la falta de financiación esgrimido por la talaverana, Gutiérrez explicaba que los ensayos clínicos son realizados "a instancia de un promotor", que normalmente suele ser un laboratorio, el cual "financia íntegramente este tipo de estudios" y por lo cual "la inclusión en los mismos está sujeta a criterios de selección en función de la situación clínica del paciente, de su edad o de su sexo". 

El propio Amores explicaba que él mismo ha sido rechazado para tres ensayos clínicos, pero que finalmente fue seleccionado para un cuarto, orientado a mejorar la calidad de vida de este tipo de pacientes. 

"Solo nos faltaría a las personas que sufrimos esta enfermedad tener que pedir permiso a nadie para apuntarnos a un ensayo que tiene determinados riesgos para tu salud y del cual probablemente yo no pueda beneficiarme, ya que la esperanza media de vida para pacientes de ELA se estima entre tres y cuatro años", apuntaba el director general de Deportes.  

Por ello, el director general de Calidad y Humanización calificaba como "lamentable" que una dirigente política que prestó servicio como funcionaria en un centro sanitario "se dedique de forma irresponsable a manipular e inventar noticias falsas" con la única intención de "generar alarmismo", de manera injustificada. 

Por su parte Amores pedía a la senadora popular un cambio de actitud, "con empatía, visibilidad, investigación y concienciación", al tiempo que le recomendaba que si "de verdad" quiere ayudar a los enfermos de ELA, los "piense". 

SIN RECTIFICAR

Pero además de las aclaraciones realizadas desde el Gobierno para desmentir las acusaciones de Riolobos, las críticas también le han llovido a la popular desde las filas socialistas, desde donde la acusan de "mentir flagrantemente" sobre los enfermos de ELA. 

Así lo señalaba la portavoz del PSOE en las Cortes, Blanca Fernández, quien lamentaba que el PP "proteja a Riolobos" aun después de que el propio Amores haya desmentido sus afirmaciones. 

Y es que para Fernández, el PP "tiene un serio problema, porque miente de manera sistemática en vez de pedir a Riolobos que rectifique". 

No obstante, los populares insisten y su portavoz en el Parlamento regional, Francisco Cañizares, aseguraba que su partido "no inventa" lo que denunció Riolobos, sino que "es lo que cuentan los pacientes".