TOLEDO.- Las cigüeñas blancas de la talaverana Basílica del Prado no quieren mudarse. Desde hace al menos tres décadas un par de nidos construidos en la cúpula y la espadaña del templo les sirven de hogar, y ni siquiera la 'desaparición' de los mismos les ha hecho cambiar de domicilio. Así han vuelto a recoger y acumular todo tipo de material, para poder recibir a la primavera en sus remozados nidos. 

Hace unas semanas el Ayuntamiento de Talavera de la Reina, propietario del inmueble, procedía a retirar ambos nidos, a pesar de que dos parejas ya los habían ocupado y se encontraban en pleno 'cortejo' prenupcial. 

Una retirada para la que el Gobierno municipal, presidido por el popular Jaime Ramos agotó todos los plazos, no siendo hasta el último momento cuando se procedía a levantar los nidos para acometer los trabajos de limpieza y reparación de humedades procedentes de la cubierta. 

Los nidos se retiraban con la preceptiva autorización de la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, en la que se especificaba que ambos deberían ser repuestos una vez finalizadas las obras de mantenimiento, o bien ser sustituidos por nidales artificiales de similares características en el entorno. 

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A pesar de ello, la mayoría de los miembros de la Comisión del Plan de la Villa votaba en contra de la instalación de los nidos. Una decisión contraria a lo que durante el pleno había puesto de manifiesto la concejal de Patrimonio, María Rodríguez, quien aseguró que se repondrían tras la instalación de una plataforma entre la espadaña y la cubierta. 

Una situación que ha denunciado Ganemos Talavera, cuyos representantes votaban en sentido distintos en el seno de dicha comisión. 

Aseguran que las medidas recogidas en la autorización de la Consejería, no se han adoptado ”ni un uno ni en otro sentido”, siendo la única decisión al respecto la adoptada por la Comisión del Plan Especial de la Villa de no colocar nidos artificiales en el edificio.  

Sin embargo, esto no ha impedido que estos ejemplares de cigüeña blanca hayan tratado de recuperar su espacio, puesto que tal y como se puede comprobar han aportado numeroso material, en abundancia y con celeridad. Para Ganemos Talavera resulta pues ”evidente” el comportamiento nupcial de ambas parejas, ”con aporte de ramas al nido por los machos, cortejo, cópulas y permanencia continuada de las hembras en los nidos”. 

Una situación ante la que tanto la legislación sectorial europea como la nacional y la autonómica, establecen la prohibición de eliminar los niños. Por ello, desde Ganemos Talavera solicitan el amparo y vigilancia de la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, para que no se vuelvan a retirar esos dos nidos. 

Asimismo piden que se mantenga esa vigilancia hasta que culmine la reproducción de la especie, y que se exija al Ayuntamiento de Talavera de la Reina el cumplimiento de lo especificado en la autorización para la retirada de los nidos concedida por la Administración regional. 

Una comunicación que desde el grupo municipal trasladaban tanto a la Policía Local de Talavera, como al Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil, así como a los servicios de Urbanismo y Patrimonio del Ayuntamiento de Talavera. 

 

”UN ATENTADO AL PATRIMONIO” 

Cabe recordar que la retirada de los dos nidos de cigüeña llegó a ser calificada como un ”atentado” al patrimonio histórico y natural de Talavera de la Reina. Una medida que criticaba entonces el colectivo ecologista Ardeidas, desde el que lamentaban el ”desahucio” sufrido por estas aves y calificaba de ”vergonzosa” la decisión de retirar los ponederos de una especie que ”está protegida por varias leyes”. 

Del mismo modo recordaban la obligación por ley de instalar a las cigüeñas otros dos nidos artificiales de reposición, y que según el Código Penal se puede considerar delito realizar actividades que impidan o dificulten la reproducción de una especie protegida, como es el caso de la cigüeña blanca que anida en la Basílica. 

Nidos de cigüeña que en otras ciudades son utilizados como reclamo turístico en edificios históricos, lo cual en Talavera de la Reina no se ha planteado.