TOLEDO.- La ‘marea rosa’ ha llenado la toledana plaza de Zocodover para protestar contra la instalación de macrogranjas porcinas en sus municipios. Convocados por la Plataforma Serranía Limpia y Viva, integrada por vecinos y trabajadores de localidades de la Serranía de Cuenca, se han manifestado contra lo que consideran “un serio peligro” medioambiental y para el futuro de la zona. 

Zarzuela, Villalba y Portilla son las localidades conquenses desde las que han llegado hasta la capital regional en autobús decenas de personas, concentrándose en la céntrica plaza para protestar contra el proyecto de la empresa Incarlopsa. 

Reclaman una Serranía “viva, limpia y sostenible” y para ello exigen al Ejecutivo regional una valoración de impacto global de este tipo de proyectos en la provincia de Cuenca, donde se han solicitado permisos de instalación para tres macrogranjas de cría de cerdos y 35 granjas de engorde, que se suman a las ya existentes. 

Desde la Plataforma consideran que el Gobierno castellano-manchego “solo escucha a la empresa”, cuyo único objetivo es subir el PIB, “sin importar el maltrato animal que supone una sobreexplotación porcina de ritmos frenéticos para que el producto sea rentable”.  

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Así lo señalaba una de las participantes en la concentración, miembro de la Plataforma y vecina de Villalba, María José Peralta, quien detallaba que los pueblos más pequeños albergarían las granjas de cebo, donde llegarían “lechones de 20 kilos y saldrían con más de 100 kilos engordados en solo 4 meses”. 

Por su parte el portavoz de la Plataforma Serranía Limpia y Viva, Ángel Daniel Chacón, subrayaba que el objetivo de estas movilizaciones es que la Consejería de Agricultura y Medio Ambiente y Desarrollo Rural realice un estudio negativo sobre el impacto que este proyecto tendría en la zona rural. 

Asegura que el colectivo no tiene “nada en contra” del desarrollo industrial en el medio rural, pero “sí del sitio en que se quiere implantar un negocio que atenta contra la conservación de parques naturales y espacios protegidos por los que se ha apostado siempre a través del desarrollo rural de estas zonas”, algo “totalmente contradictorio” por parte de los gobiernos. 

Y es que, recordaba Chacón, se trata de un entorno en el que sus tres pueblos no superan el millar de vecinos, mientras que la macrogranja que se pretende instalar albergaría casi el triple de ganado que habitantes en la zona. 

Por ello confían en que la Junta “reaccione” y se dé cuenta del impacto ambiental que esto supondría, puesto que de otro modo -advertía- “la lucha seguirá encrudeciéndose”. 

”Defendemos nuestra tierra y vamos a seguir en pie de guerra el tiempo que haga falta” aseveraba por su parte Peralta, quien incidía en que ”no es nuestro deber criar gorrinos que contaminan nuestras aguas, los acuíferos en una zona y en general la Serranía de Cuenca de alto valor ecológico, con la segunda riqueza arbórea más importante de Europa después de Ginebra”.  

A los vecinos de estas localidades de la Serranía conquense se han sumado en sus reivindicaciones el coordinador regional de Izquierda Unida, Juan Ramón Crespo, y el diputado regional de Podemos David Llorente, quienes han manifestado su oposición a este modelo de desarrollo para el medio rural.