TOLEDO.- El presidente de Castilla-La Mancha y sescretario regional del PSOE, Emiliano García-Page, considera que ”jugar electoralmente” con la aplicación del artículo 155 como algunos están haciendo, no hace más que ”retroalimentar a los más radicales en el ámbito catalán”.

Así lo ha señalado durante una entrevista en Onda Cero, en la que García-Page ha reconocido estar escuchando algunos discursos relacionados con la aplicación de este artículo constitucional en Cataluña que incluso le ”asustan” desde una perspectiva jurídica.

En su opinión cuanto más se ”manosee” algo que debería ser siempre una respuesta a un quebranto constitucional y jurídico, y ”no a una algarada ni a una manifestación, ni a tres declaraciones”, se estará haciendo ”el caldo gordo al independentismo”.

García-Page ha defendido así que cuando se aplicó el artículo 155 se hizo porque ”hubo una declaración de independencia formal y una contravención constitucional jurídicamente demostrable”.

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Consideraciones y aclaraciones que el presidente castellano-manchego ha realizado al ser preguntado sobre su parecer respecto a que desde el PSOE se esté intentando pactar los presupuestos con los partidos independentistas. Un planteamiento sobre el que García-Page se ha mostrado convencido de que ni su partido ni el Gobierno pueden entrar en ningún tipo de ”mercadeo constitucional”.

Algo que dice le ha dejado claro el propio Sánchez, aunque ”si lo hiciera” -advierte Page- ”seremos muchos los que estemos enfrente”, puesto que ”esto va por delante de cualquier otro debate”.

En este sentido se ha mostrado convencido de que ”la falta de libertad cultural o idiomática” no puede ser hoy, cuando más libertad hay, ”la excusa” para reclamar más autonomía. Se trata de ”puro egoísmo en busca de privilegios económicos y sociales”, siendo en su opinión ”una de las reacciones ante la crisis económica” de la última década.

Para García-Page una de las cuestiones sobre las que se deberá aclarar el modelo que se quiere para España es si se permite o no a los partidos independentistas que entren en el juego político y puedan beneficiarse de las reglas constitucionales que abiertamente lo único que quieren es socavar.

Antecedente de ello, aunque salvando las distancias desde el punto de vista constitucional, es el momento en que se decidió en España ilegalizar a los partidos que amparaban la violencia en el País Vasco.

Un proceso, tiene claro Page, para el que ”queda mucho tiempo” y que se debería plantear ”con consenso y mucho unanimidad”, pero que no descarta sea el punto al que sea preciso llegar. No obstante, advierte, ”si lo anticipamos, lo único que hacemos es perjudicar el objetivo”.

Para el presidente castellano-manchego una de las ”fortalezas” de la Constitución del 78 es haber permitido que dentro de ella pueda haber ”todo tipo de opiniones”. Un modelo que ”nos ha dado felizmente muy buen resultado durante 40 años”, pero que de continuar la situación podría llevar a este nuevo planteamiento.

Y es que, ha reconocido Emiliano García-Page, ”hay veces que los independentistas van ganando terreno en obligarnos a tomar decisiones de esa naturaleza”.

RECONSTITUIR LA UNIDAD CONSTITUCIONAL

Por todo ello, para el jefe del Ejecutivo castellano-manchego es necesario que los partidos constitucionalistas ”reconstituyan la unidad constitucional”, en un momento en el que el independentismo ”ya se empieza a salir con la suya al dividirnos política y electoralmente”.

Una reconstrucción de la unidad constitucional en la que García-Page considera que quizás sería importante que el propio Partido Socialista tomase la iniciativa.

En este sentido, ha recordado que el PSOE con Pedro Sánchez en la oposición ”se puso a las órdenes de Rajoy aun no coincidiendo en algunos planteamientos”, supeditando la posición de su partido a la batuta que tenía que dirigir la orquesta desde el Gobierno.

Alerta así ante quienes están avisando del 155 ”ya antes de que pase nada”. Un modelo que difiere del que considera el adecuado, el de ”todos a una”, porque ”somos la inmensa mayoría de los españoles, porque todos representamos el mismo objetivo” y porque para que se adopten medidas de ruptura constitucional tiene que haber motivos para ello, y no de ”testosterona política”.

”AMENAZA” DE CARA A LAS ELECCIONES

Una cuestión la de Cataluña que amenaza con seguir cobrando protagonismo de cara a los próximos procesos electorales, como ha sucedido en los comicios andaluces.

En este sentido García-Page no considera que lo sucedido en Andalucía sea un castigo a la gestión de Pedro Sánchez, sino que responde a la ”doble campaña” realizada, por una parte el Gobierno de Andalucía y su presidenta hablando de su gestión y de Andalucía, y por otra el resto de partidos centrados en hablar de los independentistas.

Una intromisión evidente de la cuestión independentista que ”nos neurotiza a todos” porque ”amenaza el conjunto de la estabilidad nacional”, y que puede volver a ”colarse” en cualquier otro tipo de proceso electoral.

Para el presidente del Ejecutivo castellano-manchego el problema reside en que se permite que los independentistas, paradójicamente aquellos que dicen querer separarse del Estado pero continúan presentándose a las elecciones generales legitimándolo, ”bloqueen la situación constitucional e interfieran en todos los debates”.

Una cuestión de gran envergadura, que ha dado lugar no solo a la aparición a su calor de partidos políticos como Ciudadanos, sino también a que la extrema derecha aflore ”haciéndose eco del planteamiento de la amenaza constitucional del independentismo”. Un asunto que ”amenaza” con presidir todos los debates electorales, ha reconocido García-Page.