TOLEDO.- El Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM) publica este viernes una resolución por la que se considera ”necesaria” la actividad cinegética para el control de poblaciones de diversas especies, de modo que se autoriza la entrada y salida de la región de cazadores de cara a gestionar estas poblaciones en riesgo de sobreabundancia.

De este modo, y mientras que se mantienen las restricciones de movilidad fuera del territorio castellanomanchego -cabe recordar que como mínimo hasta después del puente de la Constitución las fronteras se mantienen cerradas-, sí podrán entrar y salir de la región durante esos días.

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Y es que desde el Gobierno regional se considera necesaria su actuación no solo para el control de poblaciones de jabalíes, ciervos o conejos, sino también como herramienta de gestión sostenible del medio natural.

Se introduce así una nueva salvedad a las ya contempladas por motivos laborales o de fuerza mayor, en el decreto de medidas específicas de aplicación en Castilla-la Mancha en el marco del estado de alarma firmado por el presidente regional, Emiliano García-Page, el pasado 29 de octubre, que además del cierre perimetral de la comunidad contemplaba otras medidas como la aplicación del toque de queda y la limitación de grupos a un máximo de 6 personas.

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Entradas y salidas que ya estarán permitidas desde esta misma medianoche, de modo que todas las monterías y actividades cinegéticas a partir del 28 de noviembre deberán cumplir con la normativa vigente, disponer de la documentación necesaria y respetar las medidas de prevención establecidas por las autoridades sanitarias.

Así lo han detallado desde la Consejería de Desarrollo Sostenible en una nota de prensa, a través de la que el director general de Medio Natural y Biodiversidad, Félix Romero, explica que si no se gestionan ahora las poblaciones de ciertas especies cinegéticas, ”tendremos un serio problema en el medio natural en los próximos años”, y para hacerlo, precisa, ”dependemos de la entrada de cazadores autorizados desde otras regiones”.

Y es que según las estimaciones de la Administración regional, cerca de la mitad de las licencias de caza emitidas en Castilla-La Mancha corresponden a personas procedentes de otras comunidades autónomas o del extranjero, de modo que las restricciones de movilidad vigentes estarían limitando el control cinegético de determinadas especies.

De este modo, y atendiendo a los datos de temporadas anteriores, se estima que cada fin de semana se desplazan a Castilla-La Mancha desde otras regiones alrededor de 2.000 personas para cazar.

Así,  se van a permitir estas entradas y salidas con el objetivo de ”garantizar en el futuro inmediato el equilibrio poblacional de especies como el jabalí, el ciervo o, en determinadas zonas, el conejo, y siempre en el marco de una gestión sostenible del medio natural y la biodiversidad, que nos permita a su vez minimizar los daños a la agricultura, así como el riesgo de transmisión de enfermedades sobre la sanidad animal, e incluso sobre la salud pública”.

La resolución hoy publicada en el DOCM contempla el permiso para los desplazamientos de entrada y salida de Castilla-La Mancha de aquellas personas que se dirijan a practicar la caza en los terrenos cinegéticos que cuenten con un plan de gestión cinegético en vigor o una autorización expresa por la autoridad competente para la gestión de las especies cinegéticas con riesgo de sobreabundancia.

En ningún caso, precisa la resolución, se autoriza la movilidad con acompañantes ”que no vayan a participar en la actividad”. 

Quienes sí acudan a cazar, deberán disponer de un justificante del titular cinegético u organizador de la cacería. En él se deberá indicar la fecha y el terreno cinegético en el que se celebra dicha actividad.

Asimismo estarán obligados en todo momento a respetar las medidas de prevención y contención establecidas en el ámbito de Castilla-La Mancha en el marco de la lucha contra la pandemia.

En este sentido, desde la Consejería explican que también se ha procedido a la actualización del protocolo COVID-19, incluyendo recomendaciones y obligaciones de prevención e higiene para la actividad cinegética a fin de adecuarlo a esta resolución.

Un documento del que destacan el mantenimiento de la prohibición de realizar actividades colectivas así como la celebración del sorteo de puestos, desayunos o comidas en los que participen grupos de personas.

Por último, desde el Gobierno regional recuerdan que la caza ya se practica de manera habitual por cazadores que viven en Castilla-La Mancha. A ellos se sumarán ahora los procedentes de otras regiones que se desplacen para practicar la caza en terrenos cinegéticos que cuenten con autorización expresa por parte de la autoridad competente para la gestión de especies autóctonas de caza mayor como el jabalí, el ciervo, el corzo y la cabra montés, así como especies naturalizadas como el gamo o el muflón; y especies exóticas invasoras de caza mayor, como el arruí.

En lo que respecta a la caza menor, se permitirá a estos cazadores desplazarse para la caza de conejo ”exclusivamente en municipios incluidos en la comarca de emergencia cinegética temporal por daños por conejo de monte”.

Se defiende así una caza ”practicada en sintonía con las dinámicas de la ecología”, como una herramienta necesaria para la gestión del medio natural de la región y en especial para el control de la sobreabundancia de ciertas especies cinegéticas.

Una actividad ”con un arraigo relevante en todo el territorio”, subrayan, por lo que manifiestan su confianza plena en la colaboración de todo el sector cinegético en estas circunstancias de la pandemia.