TOLEDO.- En plena campaña de vacunación contra la covid-19, con investigaciones ya abiertas sobre presuntas irregularidades en la administración de vacunas en varios centros de la provincia de Albacete y aún resonando los ecos de la polémica suscitada en otros puntos del país sobre cuándo deben vacunarse los cargos políticos, esta semana se abría en Castilla-La Mancha con un nuevo encontronazo entre el Partido Popular y el Partido Socialista a costa del orden de vacunación.

Y es que como ya hiciera el portavoz nacional del PP y a la sazón alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, el presidente de los populares castellanomanchegos, Paco Núñez, se ha sumado a la teoría de que los gobiernos deben estar entre los primeros en vacunarse.

Una posición que defendía abiertamente en una entrevista publicada este lunes por el diario ABC en su edición regional. En ella, Núñez considera que quien se haya vacunado de manera indebida ”tiene que asumir las consecuencias de manera personal”, pero también cree que ”no hay que entrar a frivolizar con estos temas”.

Así señala que en su opinión ”habría que vacunar a ciertos cargos que son fundamentales en la estructura del Estado”, equiparando en este punto a la dirección de un hospital y a un gobierno.

Gobierno del Estado, pero ”al autonómico también”, aclara al ser preguntado al respecto, puesto que ”hay que proteger a las estructuras del Estado y a la dirección política en su momento”.

En este sentido Núñez suscribe las palabras del portavoz nacional del PP y alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, y considera que ”frivolizar con estos temas es un error”. En su opinión ”lo importante es proteger lo antes posible a la población”, mientras que el resto es ”tratar de buscar enfrentamientos políticos en un momento en que hay que buscar consensos”.

Un planteamiento al que respondía desde las filas socialistas su secretario de Organización en Castilla-La Mancha, el también diputado nacional Sergio Gutiérrez, quien aseguraba ”no entender” las palabras de Núñez, al tiempo que mostraba su desacuerdo con las mismas.

Y es que en el PSOE no se entiende cómo el presidente regional del PP ”puede defender que determinados políticos sean vacunados antes, al mismo tiempo que su portavoz de Ciudad Real critique que el director de un hospital o el jefe de Enfermería sean vacunados al mismo tiempo que el resto de sus compañeros, que el resto de profesionales sanitarios”.

Se trata, precisaba Gutiérrez, ”de todo lo contrario”, de que ”los políticos como usted o como yo, o como la señora Ayuso o el señor Sánchez, nos vacunemos justo cuando nos corresponde, según el grupo de riesgo en el que nos encontremos”, mientras que los profesionales sanitarios, ”desde el primero al último, sea un enfermero o una enfermera, o sea un director de un hospital, se vacunen al mismo tiempo”, puesto que ”no solo se trata de su salud, se trata también de proteger a los pacientes que están ingresados en el hospital”.

Un día después las palabras de Núñez también recibían una contundente respuesta desde el Ejecutivo regional, cuya consejera de Igualdad y portavoz, Blanca Fernández, recalcaba que la Junta de Comunidades ”piensa de otra manera”, puesto que tanto por lo que establece la estrategia nacional como ”por convicción moral y ética”, quienes deben vacunarse primero son las personas vulnerables, ya sea por edad, por estado de salud o por exposición al virus.

Así lo señalaba durante la rueda de prensa que Fernández ofrecía este martes, en la que también se mostraba convencida de que a pesar de sus declaraciones, ”si el Gobierno o su presidente se hubieran vacunado, Núñez no habría tardado ni medio segundo en pedir su dimisión”.

Para la portavoz regional con su planteamiento el presidente del PP deja claro que él habría sido ”el primero en vacunarse”.

Sin embargo, para el Ejecutivo que preside Emiliano García-Page los primeros que deben recibir la vacuna son ”nuestros mayores, las personas que están en las residencias, los profesionales sanitarios y los grandes dependientes”. Una posición que sí responde a la ”altura moral” que deben tener las instituciones, ”en todas las circunstancias y especialmente en momentos de crisis como los actuales”.

De este modo, Fernández aseguraba que García-Page se vacunará ”cuando le toque, igual que el resto del Gobierno”.

También sobre este asunto se ha pronunciado Ciudadanos, partido que junto a los ‘populares’ componen la oposición de Castilla-La Mancha, donde los socialistas poseen una holgada mayoría absoluta. En cualquier caso, desde la formación naranja han preferido postularse en este aspecto junto al Gobierno autonómico.

”No sé cómo se le ocurre proponer semejante barbaridad; no sé cómo el señor Núñez puede mirar a las miles de personas mayores de nuestra región o a los profesionales sanitarios que todavía no han recibido su vacuna y les puede decir que antes van los políticos”, llegaba a decir estos días la líder de Cs en la región, Carmen Picazo.

Pero no ha sido únicamente el Partido Socialista y Ciudadanos quienes han manifestado su discrepancia con el planteamiento realizado por el presidente del PP regional, puesto que también ayer uno de sus diputados autonómicos, Emilio Bravo, manifestaba en rueda de prensa que ”ningún político tiene que aprovecharse de su cargo para tener privilegio en la vacunación”.

Respondía así a preguntas de los periodistas sobre el orden de vacunación de los políticos y el plan de vacunación que propone el Partido Popular, durante una rueda de prensa telemática. Un planteamiento contrario al defendido por su jefe de filas, Paco Núñez, quien sí considera que los gobiernos deberían pasar primero, aunque tras la polémica generada después de la publicación de la entrevista decidió rectificar ante los micrófonos de Onda Cero para asegurar que ”los políticos” deben ser los ”últimos”.