Imagen de archivo de un control de la Guardia Civil por las restricciones de la covid19. PeriódicoCLM

TOLEDO.- Toda Castilla-La Mancha, salvo 11 localidades, vuelve desde esta medianoche al nivel 2 de medidas especiales, aunque se mantienen para todo el territorio las restricciones ya vigentes relativas al cierre perimetral autonómico, el inicio del toque de queda a las 22.00 horas y los grupos formados por un máximo de 6 personas no convivientes.

Una nueva relajación de las restricciones que hoy ha acordado el Consejo de Gobierno reunido en sesión extraordinaria, entre las que se encuentra también la reapertura de los centros sociosanitarios tanto para las visitas como para las salidas, aunque con una serie de condiciones.

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Nuevas medidas que serán publicadas esta medianoche en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha, entrando así en vigor, sobre las cuales ha informado en rueda de prensa el consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz.

Una vuelta al nivel 2 de restricciones que se plantear tras el "descenso acelerado" que los casos de covid han experimentado en la comunidad autónoma, y que tiene una relación directa con las duras medidas adoptadas el pasado 18 de enero.

Evolución que todavía no es tan buena en once localidades de la región, en las que para los próximos 10 días se mantendrá el nivel 3 de restricciones, esto es, las mismas limitaciones que hasta este sábado ha tenido toda Castilla-La Mancha.

Se mantiene así ese nivel 3 en tres localidades de la provincia de Guadalajara: El Casar, Sigüenza y Villanueva de la Torre; en Iniesta en la provincia de Cuenca, y en siete municipios de la provincia de Toledo: Casarrubios del Monte, Fuensalida y Torrijos -que habían mantenido el nivel 3 reforzado-, Noblejas, La Puebla de Montalbán, Santa Cruz de la Zarza y Valmojado.

El resto de municipios de Castilla-La Mancha regresan al nivel 2 de medidas especiales, lo que supone una nueva relajación de las restricciones, no así en lo relativo al cierre perimetral y el toque de queda.

Según ha avanzado el consejero, no será hasta que las comunidades autónomas del entorno alcancen cifras como las castellanomanchegas, con un nivel de contagio menor y la incidencia acumulada baje, cuando se abra el perímetro y se retrase el inicio del toque de queda.

Salvo esas restricciones que se mantienen en los mismos términos que hasta ahora, en el 96,7 por ciento de la región entran en vigor nuevas medidas.

De este modo, en la hostelería y la restauración, el aforo máximo en el interior de los establecimientos pasa a ser del 50 por ciento y en las terrazas aumenta hasta el 75 por ciento. Sigue, eso sí, sin estar permitido el servicio en barra -tampoco se pueden colocar anejos-, siendo obligatorio permanecer sentado tanto en el interior como en el exterior.

Asimismo sigue en marcha el periodo voluntario de identificación de clientes mediante la app Ocio Responsable, la cual "está funcionando muy bien", ha precisado el consejero, y cuya obligatoriedad podría entrar en vigor en unas semanas.

Por otra parte reabren las salas de juegos y apuestas, bingos y recreativos, con un aforo máximo del 50 por ciento en el interior.

Respecto a las celebraciones de eventos sociales tales como bodas, bautizos y comuniones, se establece un máximo de 100 personas en un entorno abierto y de 50 en un lugar cerrado.

Vuelven a estar permitidos los espectáculos taurinos con un aforo del 50 por ciento.

Las competiciones deportivas federadas podrán tener público, un 30 por ciento en lugares cerrados, hasta un máximo de 300 personas, y al 50 por ciento al abierto, con un máximo de 500 personas. Asimismo podrán reabrir las escuelas deportivas.

Cines, teatros y auditorios vuelven a abrir sus puertas al público, mientras que bibliotecas, museos y archivos amplían su aforo al 50 por ciento.

En lo que respecta a los hoteles, pasan a tener un aforo del 75 por ciento de su capacidad máxima, y en las zonas comunes se eleva al 50 por ciento.

Por su parte en supermercados y grandes superficies comerciales el aforo máximo pasa a ser del 50 por ciento del habitual, mientras que el pequeño comercio no tiene restricción más allá de la que permita guardar las distancias, el uso de mascarilla y las medidas de higiene.

REAPERTURA DE LAS RESIDENCIAS

Además de estas medidas, la vuelta al nivel 2, acompañada del avanzado estado de la vacunación y de los datos de evolución de la pandemia, plantea también una reapertura de los centros de mayores, tanto para recibir visitas como para las salidas de los residentes.

En este sentido, Fernández Sanz ha detallado que se abren los centros sociosanitarios "con una serie de condiciones muy restrictivas", pero tratando así de dar "un poco de vida y relajación a nuestros mayores", de modo que quienes "peor lo están pasando puedan tener visitas de sus familiares".

Para que se puedan realizar estas visitas, será condición imprescindible que los centros estén libres de covid, que "no tengan casos confirmados ni sospechosos", ha precisado el consejero.

Asimismo el centro deberá haber completado el ciclo de vacunación y deberán haber transcurrido los días establecidos en la ficha técnica para considerar la inmunidad.

Quienes acudan a visitar a sus familiares residentes serán sometidos en el propio centro a un test de antígenos, cuyo resultado se tiene en 15 minutos, debiendo ser éste negativo.

Estarán permitidas 2 visitas semanales, con cita previa, de una hora cada una y por parte de una persona en cada una de ellas. Estas visitas deberán realizarse "en un entorno seguro", preferiblemente en el exterior y de no ser posible en el lugar habilitado por el centro para ello, debiendo guardar en todo momento las medidas de seguridad e higiene.

Asimismo también se va a permitir que en los momentos finales de la vida sean dos los allegados que puedan visitar a los residentes, sin límite de tiempo, "el necesario para esos momentos difíciles", ha precisado el consejero.

Pero no solo se abren los centros a las visitas, sino que también se permitirán las salidas de los residentes. Para ello también se establecen unas condiciones a cumplir: estar en una residencia libre de covid; no tener síntomas y no haber estado en contacto con ningún sospechoso, y que la salida tenga una duración mínima de 72 horas. Se permitirán visitas de menor duración si se debe acudir a un centro sanitario o la salida no se puede retrasar.

Para los residentes que salgan de los centros sociosanitarios se recomienda que el ámbito de salida sea estable, en un solo domicilio, libre de covid y sin casos sospechosos.

De regreso al centro, si el mayor presenta algún síntoma será evaluado por el responsable sanitario para tomar una decisión concreta sobre esa persona, realizándose la prueba diagnóstica si así lo determina. Si se realiza y da negativo, no tendrá que guardar cuarentena.

Respecto a los trabajadores que se incorporen o reincorporen a su puesto, la nueva instrucción establece que se les realizará una prueba diagnóstica para saber que son negativos.

"Los datos nos permiten tomar esta decisión", ha recalcado el consejero, quien pide "mucha cautela y responsabilidad" para que esta situación "se pueda mantener así o incluso con menos restricciones a lo largo de los siguientes días y semanas".

"CULPA DE NADIE; RESPONSABILIDAD DE TODOS"

Para Fernández Sanz el haber conseguido en un mes que se registren 7 veces menos casos, que la incidencia acumulada a 14 días sea 4 veces menor que la del 18 de enero, cuando se decretaba el nivel 3 reforzado, o que a 7 días los casos por 100.000 habitantes sean 8 veces menos; así como el haber reducido por 3 el número de camas de hospitalización de pacientes covid, con datos incluso más bajos que en la prenavidad, son datos que "hablan por sí solos" y reflejan que las medidas "han sido las adecuadas".

Por ello ha vuelto a insistir en que "esto no es culpa de nadie, solo del virus", pero "sí es responsabilidad de todas las personas".

Una responsabilidad que "nos lleva a seguir con el mismo tipo de vida", ha apuntado, puesto que el abrir la mano con las restricciones no implica que sea obligatorio reunirse, por ejemplo, "si no es necesario". "Abrimos para que nos podamos relacionar, relajar e ir tendiendo a la normalidad, pero con mucho cuidado".

En este sentido ha recalcado que ir relajando las medidas no significa que no se tenga que usar mascarilla, puesto que "hay que usarla en el cien por cien de los casos". Igual de importante mantener la distancia y las medidas de higiene, "seguir con la máxima responsabilidad", puesto que las variantes de la cepa británica y cómo pueden instalarse en la región y en todo el país "siguen siendo la gran amenaza".

Así, desde el Gobierno se vuelve a exigir "más responsabilidad", tener especial cuidado con la movilidad puesto que "es lo que realmente hace que el virus se propague", y eso, "es lo que queremos evitar".