La incidencia acumulada a siete días mantiene la tendencia a la baja, aunque hay gran diferencia entre provincias.

TOLEDO.- La incidencia media a 7 días en Castilla-La Mancha sigue a la baja, con una tendencia a la estabilización, pero las provincias de Guadalajara y Toledo presentan valores significativamente más altos -y que podrían seguir al alza- debido a su cercanía e interacción con la vecina Comunidad de Madrid.

Así lo ha apuntado en rueda de prensa el director general de Salud Pública, Juan Camacho, quien ha destacado cómo de la semana 7 a la semana 8 se ha pasado de una incidencia acumulada a siete días de 53 casos por 100.000 habitantes a 39,6 casos por 100.000 habitantes, siguiendo así la tendencia iniciada hace varias semanas. Una bajada que al principio fue "más acelerada", pero que ahora "pese a haber ralentizado mínimamente el ritmo, sigue firmemente instalada en la mejora".

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Y aunque la media tiende a la baja, es en las provincias de Guadalajara y Toledo donde el número de casos acumulados a siete días -los datos consolidados hacen referencia a la semana que terminaba el pasado domingo, 28 de febrero- donde más alta se mantiene  la incidencia.

Así, mientras que en Ciudad Real el dato es de 19,4 casos/100.000 habitantes; en Albacete se ha bajado hasta los 22,2 casos/100.000 habitantes y en Cuenca se sitúa la incidencia acumulada a siete días en 23,9 casos por cada 100.000 habitantes, en la provincia de Toledo este valor prácticamente se duplica, hasta alcanzar los 51,4 casos/100.000 habitantes y en Guadalajara son 84,6 los casos.

Una situación que Camacho ha atribuido a una cuestión "meramente geográfica", puesto que "si hay un núcleo de mayor incidencia", en este caso la Comunidad de Madrid, "su cercanía y la interacción social, hace que la incidencia acumulada de esas zonas también aumente". Y es que, ha apostillado, "la madera más caliente es la que está más cerca del fuego".

Una amplia diferencia de incidencias entre provincias de la región que "no solo se mantiene", sino que "posiblemente pueda aumentar a lo largo de esta semana 9", ha advertido el director general.

A pesar ello, Camacho subrayado que para encontrar datos como los de esta semana 8, hay que remontarse a la primera de agosto. Algo que es "una excelente noticia", especialmente tras una tercera ola que "nos ha golpeado con tal saña", ha reconocido, puesto que muestra cómo "entre todos" hemos conseguido alcanzar unos valores de incidencia acumulada que "hacía muchos meses no teníamos en la región".

Una comparación que "no es ociosa", ha querido subrayar el director general, ya que "en verano también estábamos muy bien en esas semanas 32 y 32, pero a partir de ahí empezamos a subir la incidencia de una manera paulatina, alcanzando en la última quincena de octubre la segunda ola".

Por ello para el director general hay que estar "razonablemente satisfechos" de lo conseguido en este momento, pero esto "no debe confundirse con una tranquilidad a toda costa".

Así ha recordado que la mejora en las cifras de incidencia, de pacientes ingresados, de fallecidos o de la presión asistencial se ha producido "a base de muchísimo esfuerzo y sacrificio", los cuales "no pueden ser en balde".

El director general ha planteado así cómo el alcanzar las cifras actuales debe conducir a una reflexión y ser conscientes de que "cuando hacemos las cosas todos, razonablemente bien, el virus se va para atrás, y que cuando dejamos de hacerlas todos, el virus vuelve a hacerse dueño de las calles y de nuestras vidas".

Es por ello que considera que sí debe haber cierto optimismo y satisfacción por haber superado una situación tan compleja como ha sido la tercera ola, pero "precaución, prudencia y responsabilidad toda", puesto que esto "no ha acabado". 

"La pandemia sigue, y mientras siga y tengamos riesgo de que haya una cuarta o quinta ola, hablar de normalidad no solo es irreal, sino que, desgraciadamente, es imprudente". Respondía así a quienes en este momento reclamaba una vuelta a la "normalidad", recordando que se trata de una circunstancia en la que hay que seguir luchando "entre todos" contra el virus.

LAS MEDIDAS FUNCIONAN

Pero en medio de este escenario de incertidumbre, lo que da "una cierta certeza" es la efectividad de las medidas que se han aplicado.

Para el director general de Salud Pública resulta "evidente" la mejoría que, de manera acelerada, comenzó a experimentar la región tras la decisión de adoptar medidas de restricción "intensas, duras y complejas de explicar".

Mejoras que se han visto en las siguientes tres o cuatro semanas y que no son "gratuitas" ni "casuales". Algo que se aprecia en todas las comunidades autónomas que también se han visto obligadas a imponer medidas de restricción "de este alto nivel", registrando un mayor ritmo de bajada en cuanto a incidencia y número de casos confirmados.

Se demuestra así que "las medidas funcionan cuando se cumplen", y aunque entiende la "dificultad" para tolerar algunas de ellas por parte de algunos sectores de la sociedad, queda claro que "cuando las cosas funcionan y no tenemos otra herramienta disponible", es lo que se debe hacer.

DOS PUEBLOS MÁS EN NIVEL 3

En este sentido, Juan Camacho se ha referido a las medidas en vigor en Castilla-La Mancha, cuya mayor parte se encuentra en nivel 2. Hasta este jueves eran cuatro los municipios que se salían de esta norma, al presentar una elevada incidencia y tener declarado el nivel 3 de medidas especiales (El Casar, Sigüenza y Pioz en Guadalajara, y la toledana Burguillos), y desde este viernes se han sumado otras dos poblaciones de la provincia de Toledo: Magán y Noblejas.

El director general ha recalcado que la intención es que una vez que se establezcan las medidas necesarias y se reduzca la incidencia, la intención es que estos municipios puedan volver a un nivel "más similar al del resto de la región".

Así ha vuelto a subrayar que las medidas son, hoy por hoy, una herramienta "eficaz", que "funciona" y que aplicadas de forma coherente, proporcional y en el momento adecuado, constituyen el instrumento "más fundamental" para la prevención, junto a la vacunación.