El consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández Sanz, momentos antes de anunciar en las Cortes las medidas contra el coronavirus acordadas en el Consejo de Gobierno a partir del 10 de abril. Foto: Carmen Toldos

TOLEDO.- El cierre perimetral se mantiene, el inicio del toque de queda vuelve a las doce de la noche, y el número máximo de personas que se pueden reunir tanto en interior como en exterior será de nuevo de seis. Estas son las principales medidas que el Gobierno de Castilla-La Mancha ha acordado aplicar una vez que este sábado dejen de estar vigentes las acordadas para todo el país con motivo de la Semana Santa, en el contexto de la lucha contra el avance de la pandemia de covid-19.

De este modo, Castilla-La Mancha ha decidido mantener activa la medida que limita la movilidad con otras comunidades autónomas, la cual se viene aplicando desde el pasado 30 de octubre, acumulando así algo más de cinco meses con el cierre a sus fronteras echado.

Publicidad

Medidas que ha acordado este jueves el Consejo de Gobierno durante la reunión de carácter extraordinario que han mantenido de forma telemática y sobre las que ha dado cuenta, de forma somera el consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, durante una intervención en el pleno de las Cortes.

Junto a la decisión de mantener el cierre perimetral, también se ha acordado la vuelta al horario del toque de queda vigente antes del paréntesis de la Semana Santa. Así, el inicio de la limitación nocturna de la movilidad dará comienzo a las doce de la noche -en lugar de las once, como ha sido entre el 26 de marzo y el 9 de abril-, y se extenderá hasta las seis de la mañana.

Publicidad

Por otra parte, también se vuelve a lo establecido en cuanto a la limitación de participantes en reuniones en lugares públicos, tanto en interior como en exterior, para lo cual se fija un máximo de 6 personas.

Detalles que Fernández Sanz no ha ofrecido en sede parlamentaria, aunque ha precisado que se encuentran recogidos en la correspondiente instrucción que ya ha sido comunicada a las delegaciones provinciales.

Por otra parte, durante la reunión del Consejo de Gobierno también se ha acordado adaptar al ámbito autonómico los criterios relativos a los niveles de riesgo, el conocido como 'semáforo', atendiendo lo aprobado en el Consejo Interterritorial de Salud y en la Comisión de Salud Pública.

De este modo, se establece el nivel de riesgo será muy alto, cuando la incidencia acumulada a 7 días supere los 250 casos por 100.000 habitantes.

Se considerará nivel alto de riesgo para una incidencia acumulada de entre 150 y 250 casos/100.000 habitantes; el nivel medio de riesgo se establece entre 75 y 150 casos/100.000 habitantes y se considerará en riesgo bajo entre 50 y 75 casos.

Un nuevo marco en función del cual se establecen una serie de restricciones respecto al riesgo. En este sentido, el consejero de Sanidad ha recalcado que en estas nuevas medidas se tendrán "más en cuenta" las restricciones en interiores que en los exteriores, al contemplarse una mayor "flexibilización" en estos espacios.