El coordinador local de Ciudadanos en Albacete, Ángel Perea, durante un mitin de campaña en Villarrobledo. ARCHIVO

ALBACETE.- Se recrudece el cisma de Ciudadanos en Albacete. A pocos días de tener que entregar la Alcaldía de la ciudad más poblada de Castilla-La Mancha a los socialistas, el coordinador local de la formación naranja ha remitido a los medios una durísima carta en la que pone en entredicho la utilidad del pacto de coalición entre ambos partidos, así como el desempeño del actual regidor y compañero de filas, Vicente Casañ.

Ángel Perea, que ganó las primarias del partido en la capital el pasado mes de marzo, ha asegurado que en estos dos años no han logrado "arrancar ningún compromiso al partido que gobierna en Madrid, Toledo y en el Paseo de la Libertad", reduciendo el legado de Ciudadanos a "un vergonzoso cambio de cromos" para devolver al PSOE al poder en la localidad manchega el próximo nueve de junio.

Publicidad

El líder de los liberales en Albacete ha considerado necesario "hacer balance" de los logros obtenidos una vez llegada la mitad de la legislatura. Así, ha afirmado que "no se ha cumplido el 75 por ciento" del pacto firmado por su partido y el PSOE para gestionar la ciudad de Albacete durante este mandato, en respuesta a unas declaraciones de Vicente Casañ la semana pasada en las que defendía que se había cumplido ese mismo porcentaje del acuerdo de gobierno.

En ese sentido, ha lamentado que "el hospital camina demasiado lento", o que no se haya avanzado en infraestructuras estratégicas como las autovías de Jaén y Cuenca. Del mismo modo, ha criticado que no se sepa "qué pasará con el corredor del Mediterráneo" y que "la plataforma logística no pase de ser un deseo".

Igualmente, ha puesto en el punto de mira algunas decisiones del equipo de gobierno de Vicente Casañ, como la adquisición del edificio del Banco de España o la suspensión del proceso de selección del gerente del Instituto Municipal de Deportes.

"Me pregunto de qué ha servido estar dos años gobernando la ciudad más grande y próspera de Castilla-La Mancha si finalmente no hemos sido capaces de arrancar compromisos firmes que apuntalen el futuro de Albacete", ha reiterado el coordinador de Ciudadanos.

Por otro lado, ha cargado contra su propia formación por haber "incumplido" un acuerdo interno firmado hace dos años, por el cual debería haberse producido un relevo en la bancada naranja de la Diputación Provincial. En el comunicado, declara que fueron testigos del trato "todos los concejales y diputados provinciales" de Albacete. Sin embargo, no se ha impedido que "dejen tirada en la cuneta" a una militante del partido.

Finalmente, ha comentado que había tratado de transmitir estas ideas al resto de sus compañeros y a la formación, pero le ha resultado imposible. "Allá la conciencia de cada cuál, la mía sigue intacta", ha concluido.

A CONTRACORRIENTE

Desde que se firmara a nivel autonómico el primer gran acuerdo entre PSOE y Cs para repartirse los gobiernos municipales, Ángel Perea se ha ido desmarcando de los dictados del aparato en Castilla-La Mancha. La ciudad de Villarrobledo quedó excluida del pacto regional, siendo los dos ediles electos los que terminaron decantando la balanza a favor del Partido Popular. Entre ellos el propio Perea, que aún mantiene su acta como concejal en dicha localidad.

Posteriormente, en el Congreso Extraordinario en el que se designó a Inés Arrimadas presidenta de Ciudadanos a nivel nacional, Perea formó parte de la lista de los compromisarios críticos en la provincia, derrotando a los candidatos oficialistas.

Y hace dos meses ganó las primaras de la agrupación local de Albacete derrotando al candidato avalado por Carmen Picazo, el concejal Julián Ramón.

A partir de su elección como coordinador local, ha dado la batalla contra el acuerdo firmado entre Vicente Casañ y Emilio Sáez, abogando por la revisión del pacto en el Ayuntamiento de ciudad y exigiendo que se someta su continuidad al voto de los afiliados. Unos hechos por los que acabó siendo desautorizado por la coordinadora regional.

Al mismo tiempo, también se ha mostrado disconforme con la deriva del partido a partir de la fallida moción de censura en la Región de Murcia, que forzó la expulsión de los de Inés Arrimadas en dicha comunidad autónoma y llevó al adelanto electoral en Madrid.