Patrulla del Seprona en una zona montañosa. Foto: Guardia Civil

CUENCA.- Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de San Clemente han investigado a un cazador furtivo por abatir de forma no autorizada a un corzo en un coto de la Serranía Media Conquense.

Dentro de las actuaciones llevadas a cabo por la Comandancia de la Guardia Civil de Cuenca, en el marco del Plan de Lucha contra el Furtivismo, agentes del Seprona han identificado al presunto autor de un delito contra la protección de la flora y la fauna. El investigado además ya había cometido numerosas infracciones en materia cinegética.

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Durante el pasado mes de abril, dos cazadores que realizaban esperas al corzo debidamente autorizadas en un coto de la provincia observaron cómo desde un todoterreno, oculto en el monte, se realizaba un disparo.

Cuando el autor fue sorprendido por los cazadores mientras buscaba la pieza a la que había abatido, abandonó precipitadamente el lugar y dejó a pocos metros un corzo macho muerto, el cual aún se encontraba caliente y sangrando.

El suceso fue comunicado a la Patrulla del Seprona de San Clemente, que tras realizar las indagaciones pertinentes, procedió a identificar e investigar a un vecino de una de las localidades próximas al hecho.

El artículo 335 del Código Penal establece multas de ocho a doce meses para aquellas personas que cacen un animal cuando esté expresamente prohibido, además de inhabilitarlas del ejercicio del derecho a la caza de dos a cinco años.

Las diligencias se han remitido al Juzgado de Instrucción de Motilla del Palancar y el investigado también ha sido denunciado por la comisión de diversas infracciones de caza, remitidas a la Delegación Provincial de la Consejería de Desarrollo Sostenible de Cuenca.

El corzo abatido se dejó en depósito de uno de los cazadores que informó de la infracción y a disposición de la autoridad judicial, para proceder a la valoración económica del animal por el técnico competente de la Delegación Provincial.