Planta de residuos de Almonacid antes del incendio. Foto: Ecologistas en Acción

CUENCA.- Los residuos que ardieron en el mayor vertedero privado de Europa no tenían autorización de la Consejería de Desarrollo Sostenible. Así lo afirma Ecologistas en Acción, que ha denunciado los hechos ante la Guardia Civil al considerar que la empresa encargada la gestión del basurero de Almonacid del Marquesado (Cuenca) habría incurrido en un posible delito medioambiental por su negligencia.

Las causas del incendio en la planta de residuos a finales del pasado mes junio, concretamente el sábado día 26, todavía están siendo investigadas por el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) del instituto armado, aunque la organización ambientalista asocia directamente su rápida propagación a la acumulación a la intemperie de estas grandes cantidades de plásticos, papel, cartón y otros residuos combustibles.

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Unos residuos que formaron una nube tóxica, tal y como denuncian los ecologistas, algo que hizo necesaria la intervención de los bomberos y de medios aéreos del Plan INFOCAM, quienes tardaron cuarenta y dos horas en completar tras labores de extinción.

Se da la circunstancia de que este tipo de residuos no cuentan con la autorización para ser depositados en el vertedero. La resolución del 22 de agosto de 2019 de la Viceconsejería de Medio Ambiente, que regula las operaciones de gestión y tratamiento de la planta de Almonacid, prohíbe explícitamente que su almacenaje en el vertedero, señalando que "solo pueden pasar por la planta de tratamiento".

Algo imposible de cumplir según el colectivo conservacionista, pues las instalaciones de separación y reciclado se encuentran actualmente vacías y con la maquinaria amontonada en el exterior, lo que demostraría que la planta de tratamiento "no ha operado como tal desde que abrió el complejo en septiembre de 2019".

En la denuncia entregada al Seprona se incluyen algunos datos de la Consejería de Desarrollo Sostenible, en los que se expone que el 99,24 por ciento de los residuos que entraron en el complejo –más de 44 millones de kilos- se arrojaron directamente al vertedero, saliendo solo el 0,76 por ciento de estos -357 mil kilos-.

Con esa gestión, Reciclados del Marquesado, SL estaría contradiciendo la autorización ambiental integrada del complejo, que estipula que se deben realizar operaciones de reciclado en al menos un 22,5 de los residuos que llegan a las instalaciones.

Todos estos motivos han llevado a Ecologistas en Acción a solicitar en la denuncia presentada a la Guardia Civil presentada la que se paralice la actividad de la planta hasta que esté operativo el edificio de selección y tratamiento de residuos, solicitando además que la empresa asuma los costes de extinción del incendio.

PIDEN EXPLICACIONES A LA JUNTA

Una polémica por la que el portavoz conquense de Ecologistas en Acción, Carlos Villeta, ha pedido al viceconsejero de Medio Ambiente, Fernando Marchán, que dé explicaciones por lo sucedido, pues "no se entiende" cómo los controles y la inspección en la planta "han funcionado tan mal".

También ha señalado al alcalde de la localidad, el socialista Álvaro Martínez Chana, al acusa de no seguir las recomendaciones trasladadas por el servicio emergencias de Castilla-La Mancha durante el incendio.

"Fuentes del 112 nos indican que se comunicó a Martínez Chana, así como al resto de los alcaldes de los municipios colindantes, que trasladaran a sus vecinos una serie de recomendaciones ante el riesgo de que la nube tóxica tocara el suelo esa noche y la siguiente: proteger a las personas, en especial a niños, mayores y enfermos, permaneciendo en sus domicilios, cerrando las ventanas y usando mascarillas", ha asegurado Villeta.

Unos consejos que sí trasladó el Ayuntamiento de Almendros a través de un 'bando móvil' después que la alcaldesa de la localidad "hablase con Emergencias".

Sin embargo, en declaraciones a Castilla-La Mancha Media con motivo del incendio, el alcalde de Almonacid y también presidente de la Diputación Provincial de Cuenca subrayó que los residuos que ardieron en la planta "no eran peligrosos".