Coches atrapados en su único acceso y agua entrando por el techo: la DANA sitia al nuevo hospital de Toledo

Decenas de vehículos han quedado atrapados por un corrimiento de tierras en la entrada a Santa María de Benquerencia, donde se ubica el nuevo hospital, al que aún no se han trasladado las Urgencias.

TOLEDO.- Decenas de coches han quedado embalsados en la N-400 (TO-23), que une la ciudad de Toledo con el barrio de Santa María de Benquerencia y el polígono industrial, tras las intensas lluvias que han caído en la tarde de este miércoles y que han provocado el corte de la vía, que es también la única de acceso al nuevo Hospital Universitario de la capital castellanomanchega.

Un centro al que todavía no se han trasladado las Urgencias, al no haberse completado la mudanza que está en marcha desde hace meses, pero en el que sí se prestan otros muchos servicios.

Esto ha hecho que desde el Gobierno regional se haya tenido que activar un dispositivo, a través de vehículos todoterreno, para proveer de alimentación para lo que queda del día al Hospital Universitario.

Fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Toledo han informado de que decenas de coches han quedado atrapados en esta carretera y que agentes de la Guardia Civil de Tráfico y de la Policía Nacional están desplegados en la zona, así como otros medios de emergencias.

También se han desplazado al lugar brigadas de conservación de carreteras para, cuando baje el agua, poder limpiar la vía.

El Ayuntamiento de Toledo, en su cuenta de Twitter, ha informado de que está cortado el tráfico entre el puente A-42 de la N-400 y la glorieta elevada de salida al centro comercial Luz del Tajo, y también la rotonda de San Bárbara, donde solo se permite acceso salida a la Autovía de los Viñedos.

La situación vivida hoy ha vuelto a poner de manifiesto la necesidad de buscar una solución a los accesos a este centro hospitalario. Algo que se viene dilatando desde hace años, antes incluso de que comenzara la ejecución de las obras -paralizadas por otra parte durante cuatro años- y a la que sin embargo aún no se ha dado una respuesta.

DENTRO DEL HOSPITAL

Pero los efectos del agua caída esta tarde en Toledo no solo han afectado a la N-400, dejando incomunicado el barrio de Santa María de Benquerencia en el que se ubica el nuevo hospital, sino que también sus efectos se han dejado sentir en el interior del mismo, al haberse colado el agua por algunos techos.

A pesar de las impactantes imágenes que muestran cómo el agua cae del techo en la nueva infraestructura sanitaria, desde el Sescam han precisado en un comunicado que aunque algunas dependencias de los centros sanitarios -tanto el nuevo hospital como el Virgen de la Salud- se han visto afectadas por la tromba de agua, estas han sido subsanadas con rapidez, evitando que ningún paciente haya visto alterada su asistencia sanitaria.

Detallan que las principales zonas afectadas se encuentran en el semisótano de los centros hospitalarios.