El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García -Page, atendiendo a los medios durante su visita al Centro Cultural San Marcos de Toledo. Foto: A. PÉREZ HERRERA

TOLEDO.- Castilla-La Mancha marca su hoja de ruta hacia un nuevo modelo de financiación autonómica. El presidente de la Junta de Comunidades, Emiliano García-Page, ha reclamado que aborde un debate de Estado donde tengan voz las demandas de las comunidades frente a los grandes partidos y se centre en aspectos como el reto demográfico.

El dirigente regional ha realizado estas precisiones durante una visita al Centro Cultural San Marcos de la capital, donde ha defendido su postura argumentando que algunos presidentes del PP están más de acuerdo con él que con sus compañeros de partido, de la misma manera que ocurre con los barones del PSOE, porque "todos echamos cuentas y sabemos la cuenta que nos conviene".  

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García-Page opina que es preferible buscar un consenso entre los territorios en lugar de buscar un debate partidista al considerar que el acuerdo "es muy complicado en el puzzle que es el parlamento español" en la actualidad.

Asimismo, ha recordado que el próximo mes de octubre está prevista una cumbre en Galicia entre presidentes de comunidades afectadas por la despoblación, un desafío que para Page se debe afrontar "como un gran problema de Estado", recalcando la necesidad de "mantener el concepto de igualdad" en la prestación de servicios como la sanidad o la educación. "No es un eslogan de un mitin, es una cosa objetiva", ha insistido el presidente.

Por otro lado, el jefe del Ejecutivo autonómico se ha opuesto a la propuesta del presidente valenciano, Ximo Puig, que planteó la creación de un impuesto a las rentas altas de la Comunidad de Madrid para compensar el efecto capitalidad.

Un "modelo imposible" para Page al entender que la cuestión no consiste en que "una comunidad termine mejor a cambio de quitarle el dinero a otras", sino en reclamar al Estado que reparta más dinero.

El dirigente castellanomanchego ha argumentado que en los últimos años, las comunidades autónomas han ido acumulando más competencias que no han ido acompañadas de un aumento en la financiación y por ello ha asegurado que todas las comunidades autónomas "en conjunto" necesitan que el dinero "se reparta de manera distinta".

Y se ha mostrado convencido de que "va a haber mucha unanimidad" si todos los implicados en el debate coinciden en que "lo importante es la sanidad, la educación y las prestaciones sociales", porque "es lo que une a España".

"Si estamos de acuerdo en que se tiene que prestar de manera sensatamente parecida o proporcionada en España, no hay vuelta de hoja", ha subrayado el presidente castellanomanchego.

En cuanto a los plazos para cerrar un nuevo acuerdo de financiación autonómica, ha considerado que "no se tendría que plantear" un sistema para cinco años sino que "tendría que haber un criterio más automático para no tener que estar cada 5 años discutiendo", pues ha apuntado que "al final, se prorrogan los sistemas, sean justos o no lo sean".

En cualquier caso, ha afirmado que "cualquier sistema, cuando ya está sobrepasado el doble del tiempo para el que estaba previsto es injusta para todas las comunidades autónomas", pues ha señalado que no se ha acompañado el sistema al incremento de los gastos, sobre todo si se tiene en cuenta que "hay muchas decisiones" que no dependen de las comunidades autónomas, pero que las pagan las autonomías, como el incremento salarial de los empleados públicos.