Julio López del Campo asistiendo a la exhumación de los restos de su hermano Mariano, fusilado en 1940 por los franquistas. Foto: ARMH

GUADALAJARA.- Quince cuerpos de víctimas del franquismo recuperados. Es el resultado de una semana de trabajos por parte de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), que a inicios del mes de octubre procedió a la exhumación de la fosa número cuatro del cementerio de Guadalajara.

Se trata de cuarta intervención de la asociación memorialista en el camposanto de la capital alcarreña, después de la excavación realizada en 2016 para recuperar los restos de Timoteo Mendieta en la fosa número dos, los trabajos en la fosa uno de 2017 y los de la fosa tres en 2020, todas ellas ubicadas en el cuarto patio civil del cementerio.

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Este nuevo proyecto se ha iniciado a petición de las familias de los 26 hombres que fueron fusilados por las autoridades franquistas entre el 16 de marzo y el 3 de mayo de 1940. Familiares que habían presentado una reclamación a la ARMH con el fin de conocer las circunstancias de la muerte de los republicanos, así como para localizar y recuperar los restos.

Para las actuaciones, que han finalizado este sábado por la tarde, se han basando en el libro de enterramientos del cementerio. Además, en esta ocasión han empleando una máquina retroexcavadora de pequeñas dimensiones para ampliar la zona de trabajo y han apuntalado la zona de la fosa para evitar posibles derrumbes.

Además de los cuerpos, el equipo de exhumación ha encontrado algunos objetos, como un monedero con monedas republicanas, una cartera sin documentación, los restos de un billete, un lápiz, botones, casquillos de máuser y hebillas. Elementos que sirven para conocer mejor los últimos momentos de vida de estos valientes olvidados durante ocho décadas. 

Conforme los huesos han sido extraídos de la fosa, dos forenses voluntarios que han viajado desde la ciudad portuguesa de Coimbra los limpian, estudian y toman muestras genéticas para una futura identificación científica mediante muestras de ADN.

El pasado jueves visitó el lugar de la exhumación Julián López del Campo, quien a sus 94 años ha podido conocer dónde fueron depositados los restos de su hermano Mariano, que tenía 23 años cuando fue ejecutado.

Mariano López del Campo era natural de Mansayona, en la provincia de Guadalajara, estaba soltero y trabajaba como chófer. Hasta su detención, el 6 de mayo de 1939, perteneció al Partido Comunista de España.

Fue juzgado en el sumario militar de urgencia número 1220 de 1939, siendo condenado a muerte. López del Campo fue fusilado y arrojado a una fosa común del cementerio de Guadalajara el 3 de mayo de 1940.

Misma situación que atravesaron los hermanos Ortega Somolinos, jornaleros de Cendejas de Enmedio que sufrieron la represión del régimen franquista por su militancia en la UGT. Durante la guerra, Patricio y Esteban se incorporaron al cuerpo de carabineros del Ejército Popular de la República.

Ambos fueron detenidos el 19 de diciembre de 1939, siendo procesados por la causa de la Plaza de Sigüenza junto a otras cuatro personas más, y se les aplicó la condena a muerte el 26 de abril de 1940. Fueron asesinados a los 22 y 21 años respectivamente.

En la fosa número cuatro fueron hacinados los cuerpos de Felipe Martínez del Río, un cartero de 48 años natural de Sacedón; Rogelio Butrón Vicente, un jornalero de 27 años de Utande miembro de la UGT; o los de Felipe Sanz Rueda, un carbonero natural de Orea que llegó a sargento en el ejército republicano.

También se enterraron los restos sin vida de Segundo Santamaría Cuadrado, de 29 años y natural de Yunquera de Henares; Pablo López Fernández, de 22 y oriundo de Mondéjar; Vicente de Lucas Hervás, conductor de 32 años de la capital provincial; o de Francisco Blanco López, de 63 años y de Loranca de Tajuña.

O los de Francisco Martínez Martínez, padre de 6 hijos que vivía en Sacedón; Florentino Guijarro Villalta, militante de la UGT de 28 años; Cecilio Pajares González, padre de 5 hijos procedente de Mondejar.

En la fosa también se hallan los huesos de Felipe Orcero Ruiz, militante de las Juventudes Libertarias de 25 años; Luis Elizalde García, jornalero de 55 años de Humanes o los de José Roncero Lara, jornalero natural de Alique.

En todos los casos, la ARMH ha pedido la colaboración de la ciudadanía para ponerse en contacto con los familiares de las víctimas, con la finalidad de poder darles una digna sepultura.

DESPLANTE DE EMBAJADORES

La asociación memorialista también ha invitado a los embajadores de Alemania e Italia, Wolfgang Dold y Riccardo Guariglia, a visitar la exhumación de la fosa común para que puedan conocer de manera directa "las consecuencias de la violencia fascista y puedan rendir homenaje a las familias y hombres que defendían la libertad".

La invitación ha sido formalizada en una misiva que han enviado a ambos diplomáticos, en la que explican que en la fosa están los restos "de personas asesinadas una vez que los ejércitos de Franco, Hitler y Mussolini obtuvieron la primera gran victoria militar en la guerra de España".

En ese sentido, han señalado que "de la represión franquista hay constancia del asesinato y la desaparición de al menos 114.226 personas", subrayando que "el régimen que las asesinó se hizo con el poder gracias a las ayudas de los ejércitos de sus países"

Además, han recordado que en la misma fecha de las excavaciones, 1 de octubre, pero de 1938, Franco les concedió a Hitler y Mussolini el título de Gran Caballero y el Collar de la Gran Orden Imperial de las Flechas Rojas por su "amistad generosa".

Hasta el momento, solo han obtenido la respuesta de la embajada de Italia, comunicándoles que no hay tiempo en la agenda del embajador para realizar dicha visita.