Ruiz Molina ha entregado al presidente de las Cortes, Pablo Bellido, el proyecto de ley de presupuestos para que pueda iniciar la tramitación parlamentaria. | FOTO: JCCM

TOLEDO.- Consolidar el gasto público y las tasas de crecimiento que ya se están experimentando en este ejercicio 2021, sin dejar a nadie atrás y mantener congelada la presión fiscal, son los "mimbres" con los que el Gobierno regional ha elaborado el proyecto de presupuestos para el próximo año, que contará con 12.273 millones de euros, 171 millones más que los de este año, lo que supone un aumento del 1,4 por ciento.

Así lo ha señalado el consejero de Hacienda y Administraciones Públicas, Juan Alfonso Ruiz Molina, durante la rueda de prensa que ha ofrecido hoy en Toledo para presentar el proyecto de ley de Presupuestos Generales de Castilla-La Mancha para 2022 aprobado hoy por el Consejo de Gobierno.

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Un proyecto de ley que hoy mismo ha sido entregado en las Cortes regionales, de modo que pueda iniciar su tramitación y los presupuestos puedan entrar en vigor el 1 de enero de 2022.

Cuentas con las que se pretende seguir dando respuesta a esta triple crisis sanitaria, económica y social, ante la que la respuesta del Ejecutivo autonómico está siendo "radicalmente distinta" a la vivida en 2008, en la que se optó "por los recortes y la subida de impuestos".

Así ha recalcado cómo desde el inicio de la pandemia García-Page se comprometió a "no escatimar recursos" para atender esta grave crisis de envergadura desconocida, con la intención también de "salir más fortalecidos" de ella.

Para ello estos presupuestos para 2022 tienen como base cinco objetivos: recuperar la senda del crecimiento, la creación de riqueza y el empleo; la recuperación social; el fortalecimiento del estado del bienestar; la modernización del tejido productivo y hacer frente al reto demográfico.

Un presupuesto en el que las políticas de gasto se distribuyen en dos grandes grupos, por una parte a financiar el estado del bienestar, a lo que se destinarán 6.758 millones -representa el 70 por ciento del gasto no financiero-, 155 más que en 2021; y por otra a las políticas de carácter económico, que contarán con 1.863 millones.

Respecto a las primeras, Ruiz Molina ha detallado que para 2022 el 37,1 por ciento del presupuesto total, alrededor de 3.600 millones, se destinarán a Sanidad, consolidando así el gasto del ejercicio 2021. En este ámbito las prioridades serán "recuperar los niveles de asistencia previos a la crisis, profundizar en la capacidad resolutiva de la Atención Primaria, impulsar la transformación digital y continuar con el plan de infraestructuras".

Asimismo a Educación se destinarán más de 2.181 millones (125 más que en 2021). Un aumento del gasto debido al "incremento notable del personal docente no universitario, la continuidad de las medidas de prevención por la covid, la reducción de las ratios de Bachillerato previstas para el próximo curso, el incremento del personal para satisfacer el aumento de la oferta de Formación Profesional y responder a las necesidades de atención inclusiva del alumnado".

Por otra parte también aumenta el gasto en este ámbito debido al plan de digitalización de aulas, para lo que se utilizarán recursos europeos, y a la financiación de las universidades públicas, con el nuevo contrato-programa para los próximos años.

El consejero de Hacienda ha destacado también el crecimiento en más de un 13 por ciento respecto a 2021 del gasto presupuestado para el área de Cultura, y ha destacado cómo en estos presupuestos se contempla la Agencia de Investigación e Innovación.

En materia de Servicios Sociales, Ruiz Molina ha subrayado el incremento del 8,6 por ciento del gasto, alcanzando los 950 millones de euros, 75 más que en anterior ejercicio. Su destino será el aumento de plazas residenciales, impulsar el sistema de la Dependencia, mejorar la ayuda a domicilio y el apoyo a entidades del Tercer Sector.

En lo que respecta al grupo de políticas de gasto de carácter económico, aquellas dirigidas al crecimiento de la economía y la creación de empleo, el consejero ha señalado un incremento de 163 millones de euros, hasta alcanzar los 1.863 millones presupuestados.

Al fortalecimiento y la modernización de la estructura productiva, junto con las políticas de empleo se destinarán 590 millones; a I+D+i se dedicarán 255 millones (un 45,5 por ciento más), mientras que a infraestructuras básicas se destinarán 435 millones y a sostenibilidad ambiental casi 260 millones.

Por otra parte se presupuestan 1.843 millones -el 39 por ciento del gasto no financiero- a las nóminas del personal de la Junta, el 91 por ciento de las cuales "están concentradas en los servicios públicos fundamentales de Educación, Sanidad y Servicios Sociales", ha precisado Ruiz Molina. Una partida en la que se ha previsto el incremento del 2 por ciento del salario para el personal funcionario -el máximo contemplado en los Presupuestos Generales del Estado-.

Asimismo al gasto corriente se destinarán 1.542 millones, cifra congelada respecto a 2021.

Respecto a las operaciones de capital, el consejero ha detallado que se destinarán 1.463 millones (un 4,4 por ciento más) a invertir e incentivar la inversión privada.

Por su parte el gasto financiero vuelve a reducirse por tercer año consecutivo, minorando la carga financiera por intereses de los préstamos que tiene concedidos la Junta hasta los 112 millones que, frente a los 211 de 2020, supone una reducción del 46 por ciento en tres ejercicios.

Unos presupuestos en los que se contemplan los 728 millones procedentes del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia de la Unión Europea, que llegarán a través de los fondos Next Generation.

En cuanto a los ingresos, el consejero de Hacienda ha destacado una variación de aquellos de carácter tributario del 2 por ciento respecto al 2021, debido a la liquidación negativa del ejercicio 2020, mientras en materia de transferencias que se reciben de la Administración del Estado o la Unión Europea, la reducción alcanza el 37 por ciento, ya no encontrarse ya los fondos REA y -de momento- los fondos covid que sí se presupuestaron para 2021.

Con estas cuentas, el Gobierno regional contempla incurrir en 2022 en un déficit del 1,1 por ciento del PIB regional, superando así en medio punto la recomendación del Ministerio, pero que se presentaba "imposible" dada la renuncia del Ejecutivo regional a tener que reducir el presupuesto ante la falta de fondos covid y su apuesta por consolidar el gasto del ejercicio 2021.

Por otra parte, Ruiz Molina ha recordado que este proyecto de ley de presupuestos contempla una reducción de impuestos a familias y empresas, unos anunciados por el presidente García-Page en el debate sobre el estado de la región celebrado la semana pasada y otros ya aprobados en mayo en el marco de la lucha contra la despoblación. Unos beneficios fiscales que podrían alcanzar un montante total de entre 45 y 50 millones, en función de las familias y empresas que se acojan a las reducciones.