El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, atendiendo a los medios antes de entrar en la sede nacional del PSOE, en la calle Ferraz de Madrid.— FERNANDO VILLAR / EFE

TOLEDO.- Emiliano García-Page mantiene viva la tensión con Alberto Garzón a raíz de la polémica sobre el sector cárnico. El presidente de Castilla-La Mancha ha vuelto a pedir al ministro de Consumo que rectifique después de que afirmase en una entrevista en el diario británico The Guardian que en las macrogranjas españolas se producía carne "de mala calidad".

A preguntas de los medios antes de comenzar la reunión del Comité Federal del PSOE, el jefe del Ejecutivo autonómico ha bromeado sobre el tema, comentando que no sabía si el ministro "tenía previsto colarse" en la reunión de los socialistas, y ha recurrido a un "viejo dicho castellano" para referirse a la cuestión: "Cuando el diablo no tiene nada que hacer, mata moscas con el rabo".

El dirigente castellanomanchego ha cuestionado la utilidad del Departamento de Consumo, añadiendo que "los errores en la vida y en la política van en la misma proporción a la carga de trabajo, aunque aquí se invierte la cosa".

Como ya hizo el pasado miércoles en las redes sociales, ha insistido en que "lo más sabio" que puede hacer Garzón es rectificar después de "meter la pata como lo ha hecho", sabiendo que "no es la primera vez" que lo hace. "Es más, no conozco lo contrario", ha espetado.

García-Page ha defendido que los socialistas mantengan una postura diferenciada en el tema, señalando que "lo peor es que nos confundan", aunque ha recalcado que el líder de Izquierda Unida "no tiene nada que ver con el PSOE".

"Esto no tiene nada que ver ni con el comunismo ni con el socialismo ni con la derecha, se pueden decir tonterías en todos los idiomas y en todas las latitudes políticas", ha dicho el presidente regional.

Preguntado sobre si podría pedir la dimisión del Garzón, al igual que hizo su homólogo aragonés, Javier Lambán, el socialista ha incidido en que "las decisiones del presidente son suyas y no se puede meter", aunque puede dar su opinión, que en este caso es que "no se puede hacer daño gratuitamente a un sector tan importante y, sobre todo, sin fundamento".

En cuanto a la moratoria a las macrogranjas porcinas anunciada el pasado mes de diciembre, García-Page ha explicado que "no tiene que ver con lo que ha planteado Garzón sobre la calidad, que es indiscutible", sino que es un "problema en el que se mezclan informaciones y directivas europeas".

En ese sentido, ha anunciado su intención de pactar una legislación "en condiciones" con el sector agroalimentario, manteniendo un equilibro entre la eficacia del sector con las "nuevas políticas ambientalistas y animalistas que están surgiendo en España".

"Nosotros vamos a hacer las cosas con cabeza", ha concluido García-Page, quien no desea que, como el caso del titular de Consumo, le "atropellen los acontecimientos".