Ahora que se habla tanto de inteligencia artificial, me gustaría hacer una reflexión en un día tan especial como es el Día Mundial del Docente, porque, de entre los oficios que difícilmente podrán ser sustituidos por una IA se encuentra la profesión docente. Un docente es capaz de acertar con un planteamiento idóneo para ilustrar un conocimiento, sabe el momento exacto para introducir una explicación o un tema, percibe cuándo es necesario diversificar un aula, pero, sobre todo, es capaz de conseguirlo de una manera inolvidable e imprescindible, porque educar, como dice el filósofo José Ramón Ayllón, "es la acción compleja que se ejerce sobre un ser humano para ayudarle, precisamente, a ser humano". Y, a ser humano, solo puede enseñarle otro humano, porque ser humano va mucho más allá de conocimientos; los valores, las tradiciones y costumbres, el respeto e infinidad de cualidades solo podemos transmitirlas entre las personas.

El potencial para crear un mundo mejor está en el alumnado, por supuesto, pues son ellos quienes mañana tomarán las riendas de la sociedad, pero son los docentes quienes les enseñan a utilizar el conocimiento como si fuera una herramienta, es decir, conseguir que la herramienta se olvide mientras está en uso, hacerles sentir que deja de existir, ese es el ideal que se pretende cuando se enseñan conocimientos y valores; y el docente es capaz de conseguir eso: que nuestro alumnado utilice su conocimiento sin darse cuenta de que lo está utilizando y de que alguien se lo ha enseñado.

En el mundo hay aproximadamente unos 57 millones de profesionales de la docencia; en Europa, algo más de ocho millones; en España más de 750.000; y en Castilla-La Mancha, este año, contamos con más de 33.000. No puedo hablar por los profesionales de otros lugares, pero sí puedo decir que nuestros docentes se preocupan por ser buenos docentes, no hay más que ver que de las 3.600 acciones formativas que el Centro Regional de Formación del Profesorado de la Consejería de Educación, Cultura y Deportes de la región, hubo el curso pasado más de 103.800 inscripciones. Esto refleja una realidad: nuestro profesorado desea ser el mejor profesorado que se pueda llegar a ser, formándose y actualizando conocimientos y metodologías.

Hoy es un día para celebrar y para agradecer. Agradecer el trabajo que hicisteis, hacéis y, estoy convencido, seguiréis haciendo. Celebremos que tenemos un gran cuerpo docente, que ofrecemos recursos y que cada nuevo curso nos encontramos en mejores condiciones educativas.