sábado, 23 octubre, 2021

Nuestro futuro es tan brillante que llevamos gafas de sol (I)

Hay una tendencia que atraviesa hoy, en mayor o menor grado, a gran parte de las prácticas de los grupos, partidos, asociaciones, círculos o colectivos políticos que se disputan o colaboran en la articulación de una nueva mayoría social desde la izquierda. Esa pendiente deslizante podríamos significarla con el término de “comunitarismo”, un comunitarismo compuesto exclusivamente de “buenas intenciones”. El peligro que presenta esta tendencia es el de un vaciamiento de lo organizativo al verse la organización, poco a poco, reducida a un mero agregado de las sensibilidades, valores y conciencias propios de los individuos que componen la militancia. Esta pendiente hace que los colectivos se deslicen, en el límite, hacia un tipo-ideal (evidentemente resultado de una simplificación consciente): un colectivo político sin otro discurso que aquel que sistematiza el sentido común de sus militantes.

La economía del bien común

Los asesores y economistas al servicio del BCE y del FMI están aconsejando al Gobierno español una nueva subida del IVA, la reducción de las pensiones y la reducción del salario mínimo. Estos lumbreras, a los que no creo que les vayan a dar un Premio Nobel (aunque viendo algunos premiados nunca se sabe), en ningún momento han pensado en la recuperación de la economía española, sólo miran por alimentar a sus voraces amos: las corporaciones financieras. Sólo hay que utilizar el sentido común para ver que por esa vía será imposible la recuperación, y ni siquiera la estabilización.

Vuelve el ocho de marzo

Se aproxima el día de la mujer trabajadora, y la verdad es que tenemos que aprovechar esta fecha de reivindicación para volver a llevar a las portadas de los periódicos un mensaje claro que anuncie que todavía queda mucho por avanzar, que la igualdad no se ha conseguido y que algunos vamos a estar dispuestos a luchar por ella.

Nuevas poéticas contemporáneas: La Bohème

No sé si ustedes conocerán aquella canción de Charles Aznavour en la que hablaba sobre qué significaba la bohème, pero es justamente esa actitud la que ha tomado como máxima, y también como nombre, un colectivo de raperos afincado en Madrid, aunque sus integrantes en su mayor parte provengan de pueblos manchegos (ya saben eso de que nadie es profeta en su tierra).

 
   

La discapacidad como empoderamiento

En momentos donde el contrato social está más que en duda y se empieza a hacer una redefinición de muchos términos que no encajan en un nuevo marco político, sin duda la discapacidad entra dentro de estos.

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