Control de la Guardia Civil para verificar el cumplimiento del cierre petrimetral adoptado por la covid-19. ARCHIVO

TOLEDO.- Ni el toque de queda ni el uso obligatorio de la mascarilla desaparecerán en Castilla-La Mancha con el fin del estado de alarma. Sí se replanteará el cierre perimetral que mantiene la comunidad autónoma desde hace meses, aunque la relajación de medidas requerirá "un cierto tiempo".

Así lo ha asegurado en la localidad toledana de Añover de Tajo el presidente regional, Emiliano García-Page, durante la visita que ha realizado a las instalaciones de la empresa Haricaman, cuyo papel a lo largo de esta pandemia en materia de suministro de productos alimentarios ha subrayado.

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Un contexto en el que García-Page ha destacado la importancia que han tenido "las medidas de prudencia" que se han adoptado hasta ahora, las cuales han permitido llegar a esta situación. Medidas que, en su opinión, sería conveniente mantener "al menos" un mes.

En este sentido, ha recordado que "a nadie le gusta tomar decisiones que fastidien la vida a la gente", pero "hay que proteger más la vida que vivir fastidiado".

Así ha advertido de que nadie debe pensar que pasado el 9 de mayo se dirá adiós a la mascarilla y al toque de queda, aunque otras medidas como el cierre perimetral de la comunidad sí se vayan a replantear, no solo por razones económicas, sino también "sociales y humanitarias".

De este modo ha querido dejar claro que "no se va a pasar de 0 a 100 de un día para otro", puesto que sería "malo" para la región a todos los niveles.

Por ello, desde el Ejecutivo regional se entiende que se necesita "todavía un mes" para "poder equilibrar la balanza entre la vacunación y la prudencia", quizás incluso "más tiempo", ha apostillado García-Page, puesto que la situación actual no quita que, como pasa con los incendios, puedan producirse "nuevos brotes y focos".

Así ha deseado "un mes más de cierto equilibrio", de modo que permita "pasar de un lado a otro de la acera, sin riesgo de quedarnos en la mediana".

No obstante, se ha mostrado convencido de que en pocas semanas España, mucho antes que otros países, "va a pasar del estado de alarma al estado de esperanza" y que se producirá "mucho crecimiento".

Para García-Page ha sido "clave" el serio planteamiento de medidas restrictivas en la región, lo cual no ha supuesto haber "roto" la economía, aunque sí se haya resentido.

El presidente regional ha defendido así la importancia de apostar por la salud "siempre", puesto que sin ella no hay economía sostenible.