TOLEDO.- La Guardia Civil ha detenido a un peligroso delincuente de 30 años y nacionalidad española, vecino de la localidad toledana de Lominchar, como presunto autor de una tentativa de robo con intimidación a punta de pistola, una sustracción de vehículo, dos robos con fuerza en estancos de Orgaz (Toledo) y Ciudad Real, atentado contra agentes de la autoridad y dos delitos de daños.

Según informa este martes la Guardia Civil, la operación Rocanal, se inició el pasado 17 de marzo cuando se produjo un robo con intimidación en un establecimiento público de Lominchar, donde este hombre se presentó y, a punta de pistola, encañonó a los dependientes y les exigió el dinero de la caja registradora, aunque ante la firme negativa de los empleados, el atracador desistió y se marchó del lugar.

Durante la madrugada del 5 de abril, este mismo individuo, junto con al menos dos personas más, sustrajo un vehículo en la localidad de Lominchar con el que se desplazaron hasta Orgaz, donde robaron paquetes de tabaco en el estanco, y esa misma noche también entraron en otro estanco, esta vez en Ciudad Real, del que sustrajeron más tabaco y dinero en efectivo.

En su marcha por la autovía A-42, una patrulla de motoristas de la Agrupación de Tráfico les dio el alto, pero hicieron caso omiso y se dieron a la fuga intentando echar a los guardias civiles de la vía lanzando herramientas e incluso la rueda de repuesto, lo que causó lesiones a los agentes y daños materiales. Además, explican desde la Guardia Civil, debido a esta agresividad, llegaron a provocar un accidente de tráfico con lesiones a otro usuario de la autovía.

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Los delincuentes abandonaron el vehículo en Villaluenga de la Sagra y huyeron campo a través, sin poder ser localizados en ese momento, aunque sí se consiguió recuperar tanto el vehículo sustraído como las 900 cajetillas de tabaco y 60 euros robados en los estancos.

El detenido, que acumula más de un centenar de antecedentes policiales por delitos contra el patrimonio, actuaba siempre de la misma forma. Primero robaba un coche forzando la cerradura y manipulando el sistema de arranque; para después, una vez en el establecimiento en el que iba a robar, cortaba los cinturones de seguridad y los unía entre sí a modo de eslinga, atándolos a la puerta o verja por un lado y al vehículo por el otro. Con el enganche bien sujeto, usaba la fuerza del vehículo para tirar y arrancar la puerta de acceso.

Una vez dentro, forzaba las cajas registradoras o máquinas recreativas para llevarse el dinero en efectivo.

Para no dejar huellas, abandonaba los vehículos el mismo día de cometer el delito y llegó a prender fuego a algunos de ellos.

El delincuente ha sido detenido y puesto a disposición del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Guardia de Illescas, informa la Guardia Civil, que añade que la operación continúa abierta y no se descartan más detenciones.