García-Page ha entregado al presidente del Comité Europeo de las Regiones la declaración conjunta aprobada este martes por la delegación española. | FOTOS: JOHN THYS

BRUSELAS.- Distinguir lo auténtico de lo falso, protegiendo el método y las tradiciones de elaboración. Esto es lo que se pretende con la propuesta de creación de una figura europea para las indicaciones geográficas y artesanales que este miércoles se ha debatido en el Comité Europeo de las Regiones.

Una iniciativa impulsada por Castilla-La Mancha y respaldada por unanimidad por el resto de comunidades autónomas españolas, a la que hoy ha mostrado su apoyo el presidente regional, Emiliano García-Page, durante el debate, en el que se ha mostrado favorable a las recomendaciones del posicionamiento del Comité Europeo de las Regiones, elaborado y presentado por la ponente francesa Martine Pinville, relativo a la necesidad de que la normativa europea recoja aspectos como el registro del producto en dos etapas, primero nacional y luego europeo.

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Un informe en el que se contempla además la necesidad de emplear un logotipo europeo obligatorio que permita a los consumidores identificar los productos protegidos y garantizar los bajos costes administrativos en el procedimiento de solicitud y registro, con el objetivo de que no perjudiquen al artesano, ni al productor industrial.

García-Page ha agradecido el apoyo recibido este proyecto, que se plantea "con el aval" de lo que ha significado para muchas de las comunidades la experiencia de la protección agroalimentaria en productos como por ejemplo el vino o el queso, y que hoy "nadie discutiría". Algo que para el presidente castellanomanchego garantiza que se trata de un instrumento "eficaz".

Asimismo ha defendido la necesidad de vincular "con claridad", en este mundo de la globalización y el libre comercio, "lo auténtico del método y las tradiciones con las que se elabora".

En este sentido, Emiliano García-Page ha señalado "el método y la tradición artesana e industrial" que hay detrás de la cuchillería en Albacete; de la espada y el damasquino en Toledo; del mimbre en Guadalajara y en Cuenca, o de las labores en Almagro o Lagartera, como también la cerámica de Talavera y Puente del Arzobispo, declarada patrimonio de la humanidad. "Todo lo que hay detrás de eso requiere protección", ha subrayado el jefe del Ejecutivo autonómico, puesto que "son miles y miles de empleos y de familias en toda España y en toda la Unión Europea" las que dependen de ello.

Así, en esa defensa a la tradición artesana e industrial, pero también a favor del libre comercio, García-Page ha señalado que lo peor que le puede pasar a éste es "el caos, la falta de una mínima seguridad", de ahí la necesidad de "distinguir lo auténtico de lo falso".

Antes de intervenir en el debate, el presidente de Castilla-La Mancha hacía entrega de la declaración conjunta de las comunidades autónomas y ciudades españolas sobre la protección de las indicaciones geográficas industriales y artesanales al presidente del Comité Europeo de las Regiones, Apostolos Tzitzikostas.

Un documento de tres páginas que Page ha entregado a Tzitzikostas en el edificio Carlomagno de la Comisión Europea, aprovechando su presencia en la Semana de las Regiones y las Ciudades y su participación en el plenario del Comité de las Regiones.