Las visitas en las residencias podrán ser dos semanales y de dos horas de duración cada una.

TOLEDO.- Castilla-La Mancha relaja las restricciones en las residencias de mayores y desde este miércoles se permiten ya dos visitas semanales, con una duración máxima de dos horas cada una. Se duplican así la frecuencia y la duración que se había mantenido en las últimas semanas con el objetivo de frenar el avance del coronavirus en los centros sociosanitarios en esta sexta ola de la pandemia, pero que había suscitado numerosas críticas entre los familiares de los residentes.

Una medida que publica este miércoles el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM) entrando así en vigor hasta el próximo 17 de febrero, y que se produce en un momento en el que la situación de los contagios en los centros sociosanitarios ha comenzado a mejorar sensiblemente, con una reducción tanto en el número de centros con casos positivos como de residentes contagiados. Concretamente, este lunes, eran alrededor de 1.500 los residentes con caso confirmado, casi trescientos menos que al terminar el fin de semana.

Lo que no cambia respecto a las visitas a las residencias de mayores, viviendas para personas mayores, viviendas para personas con discapacidad y centros de atención a personas con discapacidad grave -afectadas todas ellas por esta nueva resolución de la Consejería de Sanidad- es la obligatoriedad de concertar previamente con los centros la visita.

Como venía sucediendo hasta ahora, serán los responsables de los centros los encargados de informar a los visitantes de las medidas de prevención e higiene contempladas en el plan de contingencia del centro; y quienes acudan a visitar a un residente no deberán presentar síntomas compatibles con la infección por coronavirus, ni haber estado en contacto estrecho con un caso sospechoso o confirma.

Asimismo, para las situaciones de final de vida, las familias podrán tener contacto con la persona, quedando tanto el número de familiares como el tiempo permitido para ello sometido a la decisión del centro, tras una valoración del caso concreto.

Por otra parte se llevará un registro de las salidas, así como de su retorno y de todas las personas visitantes, para facilitar la trazabilidad en caso necesario.

Siguen suspendidas tanto las visitas como las salidas para las personas positivas al virus, que hayan tenido un contacto estrecho con un positivo o presenten síntomas compatibles con la enfermedad.

Del mismo modo también siguen en suspenso las salidas de residentes con una duración menor a 7 días, debiendo a su regreso realizar una prueba de diagnóstico.

Para casos de salidas puntuales para asistir al médico u otras cuestiones de fuerza mayor, podrán ser acompañados por un familiar o allegado.

Para los nuevos ingresos, reingresos, traslados o estancias temporales la resolución establece que se mantendrán con normalidad, extremando en todo caso la vigilancia activa ante posibles síntomas compatibles con el covid.

Se realizará una prueba diagnóstica a quienes ingresen o reingresen en los centros, procediendo a su aislamiento en caso de resultado positivo.

Por otra parte, la resolución de Sanidad establece también algunas medidas para la actividad en los centros de día de personas mayores y personas con discapacidad, los servicios de estancias diurnas, centros de mayores y hogares de jubilados, así como en los servicios de promoción de autonomía personal.

Así, no podrán acudir a dichos centros quienes presenten cuadro clínico compatible con la infección por coronavirus o hayan estado en contacto estrecho con caso sospechoso o confirmado.

Se mantendrá la ocupación al cien por cien de las plazas siempre que sea posible respetar las condiciones de seguridad, autoprotección y distanciamiento social preceptivas contenidas en el plan de contingencia.

DOS TEST SEMANALES PARA TRABAJADORES NO VACUNADOS

En cuanto al personal de atención directa en los centros residenciales, la resolución de Sanidad establece que si presenta sintomatología compatible con la enfermedad, llamará a su centro de trabajo y a su centro de salud, procediendo con arreglo a lo dispuesto para el resto de la población.

Si han tenido contacto con algún residente con síntomas o PCR positiva, la autoridad sanitaria procederá en consecuencia. Asimismo se recomienda que quienes retomen la actividad tras más de 15 días de permisos y vacaciones, no están en contacto con residentes no vacunados durante una semana, siendo recomendable también la realización de una prueba diagnóstica.

Por otra parte, y también como recomendación, desde la Consejería se establece que a las personas trabajadoras no vacunadas no se les asigne el cuidado de residentes no vacunados, o que no hubieran completado la pauta.

Para aquellos trabajadores que rechacen la vacuna o que no hayan completado su vacunación, se establece un control diario de temperatura y pruebas diagnósticas de infección activa dos veces por semana, como medida específica de evaluación del riesgo y de prevención de estas personas trabajadoras. Las pruebas serán realizadas por el servicio de prevención de riesgos laborales correspondiente o en le mismo centro residencial.

Por su parte, los trabajadores vacunados también tendrán que realizarse, al menos una vez por semana, una prueba de infección activa PDIA. Tanto para unos como para otras, las pruebas podrán ser tanto test de antígenos como PCR, de acuerdo a la disponibilidad de las mismas por parte del centro.

Estas medidas, concluye la resolución serán revisadas con carácter quincenal en función de la evolución de la situación epidemiológica general y la situación particular de las residencias de personas mayores.