ALBACETE.- Efectivos de la Guardia Civil y la Policía Nacional de Albacete, en la operación conjunta 'Bismark-Pantene', en colaboración con la Inspección de Trabajo y Seguridad Social de dicha capital, han detenido a seis personas e investigado a otras cuatro, de entre 29 y 50 años de edad, de nacionalidades rumana y marroquí, integrantes de una organización criminal dedicada a la explotación laboral de ciudadanos extranjeros en situación irregular, que se había asentado en la localidad albaceteña de Hellín.

En el mes de junio de 2023, agentes del Grupo de Información de la Comandancia de la Benemérita albaceteña, junto a otros de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía, tuvieron conocimiento de la posible existencia de una organización criminal que pudiera estar dedicándose a la explotación laboral de inmigrantes en situación irregular que se habría asentado en la localidad de albacetense de Hellín y la valenciana de Sedaví.

El modus operandi empleado por la red criminal consistía primeramente en proporcionar alojamiento a los inmigrantes irregulares, para facilitar su ocultación en diferentes viviendas de la localidad de Hellín, captando a una gran cantidad de migrantes de diferentes provincias para llevar a cabo sus presuntas actividades delictivas.

Una vez asentados dichos migrantes en la localidad hellinera, los miembros de la organización les gestionaban documentos falsos de otros ciudadanos extranjeros que se encontraban en situación regular, a efectos de que pudieran trabajar en explotaciones agrícolas usurpando así la identidad de los regulares y evitar ser detectados por empleadores y por las fuerzas y cuerpos de seguridad.

La organización imponía unas duras condiciones laborales a los explotados realizando jornadas que en ocasiones alcanzaban las 12 horas y sin posibilidad de descanso ningún día de la semana, cobrándoles comisiones abusivas por la gestión del contrato de trabajo, los desplazamientos hasta los lugares de trabajo, o el alquiler del equipo necesario para desarrollar la actividad laboral. Estos cobros hacían que el salario de los trabajadores se viera muy reducido, yendo a parar la mayor parte del mismo a manos de la organización criminal.

Además de las ganancias generadas por la explotación laboral, la organización también obtenía cuantiosos ingresos al alquilar inmuebles en la localidad de Hellín, que realquilaban a los trabajadores extranjeros en situación irregular, a los que imponían pésimas condiciones de habitabilidad.

Tras lograr el empadronamiento, la organización desmantelada formalizaba contratos de trabajo falsos y altas en la seguridad social fraudulentas para el inicio de un expediente para su regularización por arraigo, llegando a pagar cifras que oscilaban entre siete y ocho mil euros en efectivo.

Con su actividad delictiva, la organización favorecía la inmigración ilegal, generando un efecto llamada para otros ciudadanos que se pudieran encontrarse en la misma situación, contraviniendo en todo ello la normativa sobre regularizaciones de estancia legal en territorio español.

En las inspecciones laborales realizadas durante las investigaciones han participado efectivos del Cuerpo Nacional de Policía, de la Guardia Civil y de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social de la provincia de Albacete.

En la fase final de la operación 'Bismark-Pantene', las unidades investigadoras practicaron tres registros en domicilios de la localidad albaceteña de Hellín, en la valenciana de Sedaví y en la murciana de Cieza, interviniéndose varios teléfonos móviles, material informático, contratos falsos, documentación acreditativa de la actividad delictiva, contabilidad paralela clandestina, siete mil dos cientos setenta y cinco euros en efectivo, diversos cheques nominativos, además de dos vehículos de alta gama.

Las investigaciones han sido desarrolladas por efectivos de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de la Comisaría Provincial del Cuerpo Nacional de Policía de Albacete junto con el Grupo de Información de la Comandancia de la Guardia Civil de Albacete, así como por la Jefatura Central de Información de la Benemérita (UCE3), bajo la coordinación de la Fiscalía Delegada de Extranjería de la Fiscalía Provincial de Albacete.

Además, en la fase final de la operación policial se ha contado con el apoyo de efectivos del Cuerpo Nacional de Policía de las Comisarias de Albacete (UPR) y Hellín (Seguridad Ciudadana), del Grupo de Información de la Comandancia de la Guardia Civil de Valencia, de la Unidad de Seguridad Ciudadana de Albacete (USECIC), así como del Servicio Cinológico de las Comandancias de la Guardia Civil de Albacete y Alicante.

Las diligencias, instruidas de forma conjunta por el Grupo de Información de la Comandancia de la Guardia Civil de Albacete y la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de la Comisaría Provincial del Cuerpo Nacional de Policía, también de Albacete, junto con los detenidos, han sido puestas a disposición del Juzgado de Instrucción núm. 3 de la localidad albacetense de Hellín que ha entendido de las actuaciones.

Aunque la operación policial se encuentra prácticamente concluida, no se descartan nuevas detenciones en relación a los hechos delictivos investigados.