Un alcalde del PP en Cuenca tilda de "postureo" la memoria histórica y niega un homenaje a un vecino muerto en Mauthausen

Silencio y olvido son sus únicas respuestas para Joaquín López Alarcón, una víctima del nazismo originaria de El Provencio, a la que el regidor Julián Barchín ha impedido que se le coloque una sencilla placa de recuerdo desde la ARMH.
El alcalde de El Provencio (Cuenca), Julián Barchín. — PARTIDO POPULAR
photo_camera El alcalde de El Provencio (Cuenca), Julián Barchín. — PARTIDO POPULAR

CUENCA.- "Los pueblos no están para cerrar heridas, que nos dejen tranquilos", son las palabras con las que el alcalde de la localidad conquense de El Provencio, Julián Barchín (PP), da carpetazo a la petición de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) de Cuenca para colocar en su municipio una placa en recuerdo a un vecino que fue víctima del nazismo.

Se trataba de colocar una pequeña placa en la calle donde nació Joaquín López Alarcón, muerto en el campo de concentración de Mauthausen en 1943. Un simbólico homenaje, que nada iba a costar a las arcas municipales, con el que se pretendía honrar la memoria de este vecino, que pudiera así en cierto modo volver a su pueblo, del que fue sacado por violentas circunstancias las cuales le llevaron a ese fin tan lejos de él.

Palabras de desprecio a la iniciativa que pronunciaba el regidor provenciano en una entrevista radiofónica hace un par de semanas, al ser preguntado por esta iniciativa de homenaje a quienes sufrieron la "barbarie" del nazismo, y que desde la ARMH conquense le reprochan.

"Básicamente que no se les moleste", es lo que interpretan desde el colectivo de las palabras pronunciadas por este alcalde del PP, al que responden que su intención no era molestar, como tampoco sea molestia "la memoria del vecino de El Provencio Joaquín López Alarcón, víctima del nazismo, con la necesaria colaboración de la España de Franco".

Se preguntan si dirigir una petición por escrito a un ayuntamiento es molestar, pero también si contestar al mismo "en fecha y forma" supone una molestia que escapa a las competencias municipales.

Y es que si bien Barchín habría asegurado no oponerse a la petición y que no se puede estar en contra de cerrar heridas, en lugar de autorizar el pequeño homenaje, "nos dice que le dejemos tranquilo", critican desde la ARMH de Cuenca. Afirmaciones "de una incoherencia superlativa" que son comunes, advierten, aunque no saben si éstas forman parte del "argumentario del partido que no da para mucho más, o es el edil, o ambas cosas".

Sin embargo el "despropósito" va más allá, puesto que tras negar que cerrar heridas sea una competencia municipal, afirma que sí se van a cerrar "pero de una vez, no una a una".

De este modo, recuerdan al alcalde de El Provencio que la ley 52/2007, conocida como ley de Memoria Histórica, insta a todas las instituciones del Estado -incluidos los ayuntamientos, claro está- a colaborar en esta materia.

Así, en su exposición de motivos señala cómo es la hora de que la democracia española y las generaciones vivas que hoy disfrutan de ella "honren y recuperen para siempre a todos los que directamente padecieron las injusticias y agravios producidos, por unos u otros motivos políticos o ideológicos o de creencias religiosas, en aquellos dolorosos períodos de nuestra historia". Se pide así que se honre a quienes perdieron la vida y con ellos a sus familias, pero también a quienes perdieron su libertad, al padecer prisión; a aquellos que fueron deportados, a quienes confiscaron sus bienes, fueron sometidos a trabajos forzosos o a internamientos en campos de concentración, dentro o fuera de nuestras fronteras.

¿No afecta esto al Ayuntamiento de El Provencio?, se preguntan desde la ARMH, que ven las respuestas de su alcalde no solo como "extravagancias", sino "poco educado" y "fuera de la normalidad administrativa que cualquier ciudadano merece al dirigirse a las instituciones".

Todo un "festival de contrasentidos" que el alcalde del PP concluía afirmando que "el postureo está muy de moda", una apreciación que desde la ARMH consideran "insultante".

Y es que, recuerdan al regidor de El Provencio, que el colectivo, de carácter regional, lleva trabajando desde el año 2004 y desde entonces han sido numerosas las actuaciones realizadas desde el trabajo voluntario, de conferencias a exposiciones, así como colaboraciones con entidades educativas como la Universidad de Castilla-La Mancha, la Universidad Carlos III de Madrid, la Complutense o la Atlantic University of Miami, entre otras.

Asimismo se han llevado a cabo cinco exhumaciones, recuperando los restos de cerca de 500 personas, entre ellas el que fuera secretario del Ayuntamiento de El Provencio hasta la entrada del ejército de ocupación franquista, Alfonso Lezcano Gastón, del PSOE, que fue víctima mortal del franquismo en la Prisión Central Monasterio de Uclés.

Restos muchos de los cuales han sido entregados a sus familias, y se ha continuado prospectando en busca de fosas en las provincias de Cuenca, Albacete, Toledo y Guadalajara.

Todo ello acompañado de una ingente labor de investigación sobre la represión fascista y la Guerra Civil en todo tipo de archivos, incluyendo la muerte de otro de sus convecinos, Gervasio Martínez, miembro de UGT, al día siguiente de ser liberado de la Cárcel del Pósito en San Clemente, en 1939; o del hermano de Joaquín, Jesús López Alarcón, que también murió al poco de volver al pueblo de un campo de concentración franquista, como igualmente ocurrió a otro provenciano, Manuel Trilla, en 1939.

Recuerdan también a este alcalde, cómo en 1937 un bombardeo con ametrallamiento causó 11 víctimas en su pueblo, una localidad sin objetivos militares, y cómo en marzo de 1946 otros 72 vecinos fueron detenidos y torturados por su colaboración con la V Agrupación Guerrillera Mancha-Centro.

Asimismo, dentro de lo que para Barchín no es más que "postureo", le recuerdan que desde la asociación también se ha protegido patrimonialmente el edificio de la Clínica Militar nº4 en Tarancón y que se trabaja en la memoria de las Brigadas Internacionales en la provincia.

También se ha colaborado en una publicación sobre la huelga de 1919 que se vivió en Tarancón, donde murieron 10 personas; se han publicado 3 fanzines sobre las Brigadas Internacionales, los boxeadores en los campos de concentración y la explosión del polvorín de Tarancón en 1939.

Preguntan así al alcalde si es eso "estar de moda" o si sería capaz de argumentar "con menos ligereza" cuál es el proceso intelectual que le lleva a identificar toda esa labor con el postureo que dice está de moda.

Le piden así que reconsidere su decisión de no permitir colocar la pequeña placa en recuerdo de Joaquín López Alarcón, en lugar de optar por "olvidar a través del vacío y el silencio" a quienes "lucharon por nosotros", especialmente en un pueblo como El Provencio, "modélico en 1936", por salvaguardar la memoria de quienes no lo hicieron.

TODA LA INFORMACIÓN

Desde la ARMH de Cuenca recuerdan como el regidor provenciano se puso en contacto con la asociación a principios de junio, después de haberle dejado numerosos mensajes. Entonces se mostró desconfiado respecto a la historia de Joaquín, por lo que solicitó que se le enviara más información al respecto.

Y así se hizo. Se le enviaron la publicación oficial de su muerte en el 'Avis de dèces' francés y los certificados de defunción emitidos por las autoridades francesas en los años 50, así como el expediente de defunción original del campo de concentración. Por si todo ello no era suficiente, se remitió al alcalde la lista oficial de prisioneros de guerra publicada en 1940 por las autoridades alemanas, en la que consta Joaquín López, así como la resolución publicada en el BOE en 2019 con un listado de españoles asesinados en los campos nazis, en el cual también aparece el nombre de este vecino de El Provencio para su inscripción en los registros civiles.

Todo ello acompañado de bibliografía para ayudar a contextualizar la deportación española a campos nazis, donde aparece igualmente Joaquín López Alarcón.

Pero junto a esta documentación, también se ofrecieron al alcalde de El Provencio algunos datos más locales, de relaciones familiares y detalles que eran conocidos en el pueblo, aun conscientes de que al faltar cada vez más gente mayor, "lo que era vox populi va desapareciendo de la memoria colectiva".

Asimismo, mostraban su confianza en obtener el permiso para la colocación de la placa, como ya había sucedido en Tarancón y en Olmeda del Rey, "en memoria de Joaquín y de todos los españoles que sufrieron la barbarie del sistema concentracionario nazi". Todo ello sin dejar de aclarar que tanto la placa como su colocación corrían por cuenta de la Asociación, "sin gasto alguno para el Ayuntamiento".

Este octubre, al no haber recibido aún respuesta al correo por parte de Barchín, ni tampoco al escrito registrado en el Ayuntamiento, como tampoco a las seis llamadas realizadas, se procedía a la simbólica colocación de un cartel junto a la vivienda en la que nació.