Lejos de despejarse, las incertidumbres se han acrecentado tras conocerse ayer que el Ministerio ha desestimado la suspensión temporal de la tramitación del expediente de cierre de la Central Térmica GICC de Puertollano que había planteado la empresa.

En apenas dos meses se cumplirá un año del anuncio de cierre de la planta, jamás justificado. La movilización de los trabajadores y de la ciudadanía de Puertollano y su comarca, el respaldo institucional y la presión sindical han evitado hasta ahora que las empresas eléctricas propietarias de Elcogás procedieran a abandonar la planta.

Accionistas y dirección de Elcogás, el gobierno de CLM y el Ministerio de Industria, deben, como exige el Comité de Empresa, poner fin de una vez a esta situación de tensión y de inseguridad para los trabajadores; y deben hacerlo garantizando el futuro de una empresa ejemplar por muchos motivos, además de vital para la industria y la economía de Castilla-La Mancha.

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