TOLEDO.- Castilla-La Mancha ya tiene de forma oficial una posición común en defensa del agua. Fruto de un acuerdo en el que han participado más de cuarenta entidades, organismos y colectivos de toda la región, unidos para articular una sola voz en defensa de un recurso imprescindible para el desarrollo y la propia vida, como es el agua.

Un Acuerdo de Posición Común en Materia de Agua de Castilla-La Mancha que se alcanzaba el pasado 18 de noviembre en la Mesa creada para ello, y que durante algo más de diez meses -en tres reuniones y con pandemia por medio- se han tratado de acercar posturas y buscar puntos de encuentro para cerrar este documento que hoy se ha rubricado en un acto celebrado en Toledo.

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Partidos políticos, agentes sociales, económicos y medioambientales, así como diversos colectivos profesionales han arropado este acuerdo que pone en común las ”sensibilidades” de todos ellos en materia de agua, subrayando ”lo que nos une” en la defensa de este recurso para Castilla-La Mancha.

Se trata en total de 16 puntos, con cuya ratificación los firmantes se comprometen a defender, conforme a este texto, los intereses de Castilla-La Mancha en materia de agua.

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Una firma del acuerdo que ha estado presidida por el jefe del Ejecutivo autonómico, Emiliano García-Page, quien  ha estado acompañado por el consejero de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, quien ha señalado este momento histórico como un ”punto de inicio” de cara a todo lo que queda por hacer. En su opinión este acuerdo pone de manifiesto que ”nos jugamos todo lo que representa Castilla-La Mancha”, puesto que tiene como objetivo garantizar que ”las generaciones venideras” tienen que tener acceso al agua.

Por ello se ha referido a este acuerdo como un ”mérito de todos”, aunque de forma particular de todas las entidades que han hecho un esfuerzo representando bien a quienes están detrás de ellas.

En este sentido se ha pronunciado también García-Page, quien ha considerado ”determinante” la existencia de esta ”base de entendimiento político” en defensa del agua, de modo que ”nadie pueda jugar a colarse entre nuestras fisuras”.

Subrayaba así la importancia de que Castilla-La Mancha cuente así con una posición común y una ”defensa pétrea” de la misma.

Para el presidente castellanomanchego la firma de este documento conjunto hace que hoy sea ”un día de los que hacemos patria”, al dejar al margen intereses que habitualmente ”han tenido que ver con el partidismo político”.

Algo que ha señalado como la primera ”clave” de este texto, ya que ha sido común que ”los intereses electoralistas” hayan roto muchos consensos en la región.

Otra clave de este texto es su apuesta por la solidaridad más elemental con otros territorios, al contemplar que en ningún momento se pondrán trabas desde Castilla-La Mancha a los problemas de abastecimiento para los seres humanos.

Por último y como tercer elemento fundamental el jefe del Ejecutivo autonómico ha apuntado la ”evolución”, que viene a sustituir a la ”bronca” y la ”ruptura”, en defensa de los intereses hídricos de la región.

Todo ello a pesar de que la unidad en materia de agua no es fácil, y que sin embargo precisa de la consecución de ”un consenso global” desde el que abordar nuevos escenarios en relación a la gestión de este recurso, también a nivel estatal.

Una apuesta por el futuro que ha agradecido a todos los firmantes de este acuerdo alcanzado  en el marco de una negociación llevada a cabo ”con mucha cabeza y mucho conocimiento”, y que ha precisado de una labor de coordinación en la que ha destacado el papel del consejero.

Y una vez acordado el plan, se precisa mantener una línea de trabajo para su desarrollo. Algo respecto a lo que García-Page se ha comprometido a ”afianzar algunas instituciones” y ofrecer apoyo económico, de cara a la creación de ”una gran mancomunidad” de todos los municipios de cuenca.

En este punto el presidente castellanomanchego ha defendido que la unidad representada en la firma de este acuerdo ”no es solo política, económica y social”, sino que ”también es territorial”.

INCOMPATIBLE CON EL TRASVASE

Para Emiliano García-Page en España hay agua ”para poder compartirla”, pero considera que el problema se plantea cuando ”objetivamente, se resta el agua de unas zonas”, condenándolas a ”unas heridas y agravios evidentes y palpables en pro de desarrollar otras”.

Algo que considera que ”no solo no es sostenible”, sino que ”no es racional”. Una cuestión, ha recordado, que para la Unión Europa ”es algo ya decidido”.

Por ello el presidente de Castilla-La Mancha ha planteado que si el resto de trasvases ”son inviables”, el Tajo-Segura ”no puede ser la excepción” que confirme la regla.

Así ha subrayado la necesidad de avanzar ”de manera escalonada” en el diseño de una política hídrica en la que se ha tendido la mano a los dirigentes del Levante, a los que ha enviado un mensaje ”muy conciliador”.

En este sentido también se ha pronunciado el consejero de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural, quien ha subrayado la necesaria planificación hidrológica en las siete cuencas que vertebran la región ”de punta a punta”, de modo que sea compatible el desarrollo económico con la preservación del medio ambiente.

Martínez Arroyo apuntaba así que el agua es un factor de desarrollo, fundamental en la agricultura sostenible que se desarrolla en Castilla-La Mancha, al tiempo que ha destacado que sin agua ”no hay PAC, no hay fondos de reconstrucción, ni Next Generation”.

FIRMANTES DEL ACUERDO 

Un acuerdo que refleja, por primera vez, una posición común en materia de agua para Castilla-La Mancha, el cual ha sido rubricado por más de cuarenta organizaciones y colectivos de la región

Ha contado así con el apoyo de la Federación de Municipios y Provincias de Castilla-La Mancha; el Instituto Técnico Agronómico de Albacete; la Asociación de Municipios Ribereños de los Embalses de Entrepeñas y Buendía; la Federación de Asociaciones y Municipios con Centrales Hidroeléctricas y Embalses; la Red Castellano-Manchega de Desarrollo Rural (RECAMDER); la Federación de Usuarios y Consumidores Independientes de Castilla-La Mancha; la Federación de Asociaciones de Vecinos, usuarios y Consumidores de Albacete; la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (FADEMUR); así como la Confederación Regional de Empresarios de Castilla-La Mancha (CECAM), los sindicatos Comisiones Obreras de Castilla-La Mancha y Unión General de Trabajadores de Castilla-La Mancha.

También se han sumado a esta posición común la Confederación de Empresarios de Albacete; la Fundación Global Nature; la Plataforma en Defensa de los ríos Tajo y Alberche de Talavera de la Reina; el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Castilla-La Mancha; el Colegio de Ingenieros de Técnicos de Obras Públicas e Ingenieros Civiles de Castilla-La Mancha; el Colegio Oficial de Ingenieros de Montes; el Colegio de Ingenieros Agrónomos de Centro y Canarias; el Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Albacete; el Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Agrícolas de Centro y  la Federación de Regantes de Castilla-La Mancha.

Del mismo modo también lo han suscrito las organizaciones agrarias ASAJA, UPA, COAG y la Asocición de Jóvenes Agricultores de Castilla-La Mancha, así como Cooperativas Agroalimentarias de Castilla-La Mancha.

Igualmente han firmado el documento la Comunidad de Usuarios de Aguas Subterráneas Rus-Valdelobos; la Comunidad de Usuarios de Aguas Subterráneas Consuegra-Villacañas; la Comunidad de Usuarios de Aguas Subterráneas Lillo-Quintanar; la Comunidad de Regantes de Aguas Subterráneas Sierra de Altomira; la Comunidad de Usuarios de Aguas Subterráneas Campo de Calatrava; la Comunidad de Usuarios de Aguas Subterráneas Campo de Montiel; la Plataforma de Regantes y Usuarios de la cabecera del Segura; la Federación de Comunidades de Regantes de la Cuenca del Tajo; la Junta Central de Regantes de la Mancha Oriental; la Comunidad de Usuarios de Aguas Subterráneas Mancha Occidental I; la Comunidad de Usuarios de Aguas Subterráneas Mancha Occidental II.

Junto a todos ellos cuatro partidos políticos a nivel regional: Izquierda Unida, Ciudadanos, Partido Popular y Partido Socialista, a los que se ha sumado la propia Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, representada por su presidente, Emiliano García-Page, y el consejero de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo.

Junto a todos ellos también ha asistido a la firma del acuerdo la alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón.