El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, durante el acto en conmemoración del V Centenario del Levantamiento de las Comunidades de Castilla. Foto: Carmen Toldos

TOLEDO.- Bares y restaurantes de Castilla-La Mancha podrán abrir el interior de sus locales aun cuando la localidad en la que se ubiquen tenga decretado el nivel 3 de medidas especiales, aunque "con limitaciones".

Un uso que según la instrucción todavía vigente no está permitido, pero que desde este martes quedará modificada tras la "reformulación" que de la misma tiene previsto autorizar el Consejo de Gobierno.

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Así lo ha avanzado el jefe del Ejecutivo autonómico, Emiliano García-Page, quien durante su intervención en el acto institucional que se ha celebrado en las Cortes con motivo de la conmemoración del V Centenario del Levantamiento de las Comunidades de Castilla, ha explicado que se tratará de "proporcionar" la instrucción sanitaria actual "a las expectativas que tenemos".

En este sentido, García-Page ha señalado que se modularán las restricciones contempladas en los niveles 3 -el normal y el reforzado-, al considerar que "hoy son duras", especialmente para "los sectores más afectados".

Ha planteado así que "de aquí hasta que se extienda la vacunación", se va a permitir en estos niveles también el uso de los interiores de los establecimientos de hostelería y restauración, aunque "con limitaciones".

Se levanta así la mano en este sector, cuyas reivindicaciones y protestas se han vuelto a dejar sentir en los últimos días después de que haya vuelto a aumentar el número de localidades con restricciones de nivel 3 en la región, de modo que "propietarios y trabajadores", así como quienes preparan eventos tales como bodas y comuniones, no se le ponga este año "más difícil".

Respecto a las limitaciones que establecerán al permitir el uso del interior de los establecimientos en nivel 3 de medidas especiales, García-Page ha confiado en que se planteen de la manera "más consensuada posible".

Cabe recordar que según las medidas aún vigentes, al decretarse el nivel 3 para una localidad, los establecimientos de hostelería y restauración debían mantener cerrado el interior de los locales, pudiendo únicamente atender a sus clientes en las terrazas con una limitación del aforo del 50 por ciento del máximo permitido habitualmente.

Por su parte para el nivel 3 reforzado, el más alto de restricciones, se establece el cierre completo de bares y restaurantes.