Alertan del vertido de elementos químicos a las Lagunas de Ruidera procedente de los nuevos carriles bici

La Asociación Lagunas Vivas pide responsabilidades tras comprobar cómo el material instalado para diferenciar estas zonas de la calzada ha empezado a desprenderse hasta llegar al agua del Parque Natural.

ALBACETE.- El Parque Natural de las Lagunas de Ruidera se prepara para la llegada de visitantes, a los que este verano recibirá con imagen renovada, tras haberse puesto en marcha las obras del proyecto de adecuación medioambiental y mejora de la seguridad vial de la carretera que recorre las lagunas. Proyecto dividido en dos debido a que la vía discurre por dos provincias para cada una de las cuales se ha planteado una ejecución diversa, y una de ellas ha dado ya lugar a curiosas y preocupantes estampas.

Imágenes que han sido difundidas a través de las redes sociales por la Asociación Lagunas Vivas, en las que se muestra cómo los nuevos carriles bici habilitados en el tramo albaceteño de la carretera han comenzado a 'desteñirse' y enviar así directamente a las lagunas sus componentes químicos.

Publicidad

A través de un vídeo denuncian cómo hace un par de semanas el color rojo con el que se han marcado los carriles bici se desprendía con el agua de la lluvia, diluyéndose y yendo a parar, a través de pequeños riachuelos, directamente a las lagunas.

Desde esta asociación califican de "fiasco" lo sucedido con esta "mala intervención", que está haciendo que se viertan elementos químicos a las lagunas, a cuya orilla ha llegado el color rojo procedente de la lechada bituminosa de dicho color, extendida para identificar la zona reservada para las bicicletas. Hechos por los que piden responsabilidades.

Una intervención que además de la habilitación de carriles bici a ambos lados de la carretera, ha supuesto la mejora del firme existente en la vía, dejando en este tramo el ancho necesario para el paso de un único vehículo, a pesar de que por el momento se mantiene el doble sentido de la circulación.

Así lo recoge el colectivo Lagunas Vivas en otra de sus publicaciones, en la que se preguntan cómo se regularán con esa anchura los picos de afluencia de visitantes, sobre todo en verano, "sin invadir las vías laterales para peatones y ciclistas", lo cual ocasionaría situaciones de riesgo.

Una cuestión que en el proyecto inicial, diseñado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, ya se contemplaba, apuntando que la autorregulación se realizaría mediante cruce o paso alternativo, "con invasiones instantáneas en los carriles bici".

Pero éstas no son las únicas llamadas de atención que desde la Asociación Lagunas Vivas se han realizado en las últimas semanas sobre estos trabajos. También se han fijado en los nuevos postes de control de velocidad -límite 30 kilómetros por hora- que se han instalado junto a la carretera.

Consideran que no se ha tenido en cuenta la necesidad de minimizar el impacto paisajístico en esta intervención, no solo con la señalización relativa a los límites de velocidad, sino también al incluir otra serie de elementos, como vallados y cartelería, que en algunos tramos consideran "superfluos".

Cuestiones sobre las que confían se actúe antes de dar por finalizada esta intervención, cuyo montante total en el tramo albaceteño supera los 660.000 euros, que se suman a los 330.000 contemplados para la adecuación de la CR-650 en Ciudad Real. Un proyecto global que supera el millón de euros, financiado al 80 por ciento en el marco del programa operativo FEDER de Castilla-La Mancha 2014-2020.