García-Page confía en que el Ejecutivo central no quiera esperar el "consentimiento independentista" para abordar esta ley. | FOTO: JCCM

TOLEDO.- El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha manifestado hoy su esperanza en que el Gobierno central, "sin esperar el consentimiento de ningún independentista", "se atreva" este año a plantear una ley de convergencia fiscal entre las comunidades autónomas.

Así lo ha señalado durante su intervención en el acto de inauguración de un centro de atención temprana en la localidad toledana de Yuncos, donde ha recordado que una de las vías para luchar por la igualdad es la de la política fiscal.

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En esta línea ha señalado que en un país como España, "nadie se atreve", a bajar los impuestos "salvo a anunciarlo, algo que luego no es verdad", menos aún si se hace en aquellas comunidades que si pueden decir que los bajan es "porque en el fondo nos los quitan a nosotros".

Por ello ha deseado que "ojalá" el Ejecutivo central dé el paso y plantee una ley de convergencia fiscal que permita seguir poniendo en marcha servicios y recursos como el centro de atención temprana que inauguraba.

Para García-Page es "muy difícil abordar un problema fiscal y de financiación", por lo que "el recurso que tenemos muchos gobiernos para poder reconvertir la riqueza que generamos entre todos hacia la igualdad" no es otra que "los servicios públicos".

Así ha defendido la importancia de dedicarla a "más educación, más sanidad, más prestaciones sociales" y dirigirla especialmente "a la gente que más lo necesita".

"ME IMPORTA UN COMINO"

No obstante, reconoce que quizás este tipo de inversiones son las que "se olvidan" y sin embargo "lo que más se termina recordando" es de quienes "están todos los días en los medios de comunicación por su deshonestidad presunta".

De este modo, aunque sin nombrarla, se ha referido García-Page a su antecesora en la Presidencia de la Junta de Comunidades y exsecretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, quien está siendo investigada por su presunta relación con el excomisario Villarejo.

Sin embargo, el presidente regional ha asegurado que "por muchos delitos que haya cometido la gente que ha estado antes que yo, lo que voy a recordar por encima de todo no es lo que han hecho para su beneficio personal".

"Ojalá que podamos celebrar entre todos que no se perjudica el nombre de Castilla-La Mancha por la política de hace unos años", ha apostillado.

Y es que, ha dicho, "me importa muy poco, un comino en realidad", el beneficio personal "que hayan tenido algunos políticos, por mucho que me moleste, en comparación al daño que han hecho al resto", cerrando, por ejemplo, centros de Alzheimer o de autismo, ha apostillado.