Junto a sendos comunicados, a la izquierda el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro, y a la derecha el deán, Juan Miguel Ferrer. De fondo el interior de la catedral de Toledo. — PeriódicoCLM

TOLEDO.- El último vídeo musical protagonizado por C. Tangana y Nathy Peluso con la catedral de Toledo como escenario, ha desatado la polémica no solo entre quienes ven apropiado o no que el madrileño y la argentina bailen sensualmente sobre el suelo ajedredazo del templo, frente a su altar mayor o en su sala capitular frente a la escena del Juicio Final, sino también el propio seno de la Iglesia toledana.

Y es que en solo unas horas en la web de la Archidiócesis se han publicado dos comunicados que ponen de manifiesto las diferencias entre el deán del Cabildo Primado, Juan Miguel Ferrer, y el arzobispo toledano, Francisco Cerro, al menos en lo que se refiere a cuál debe ser la línea a seguir.

Publicidad

Mientras que Ferrer ha salido al paso de la polémica suscitada argumentando que el vídeo representa la historia de una conversión, que refleja la acogida y comprensión por parte de la Iglesia y que a pesar del lenguaje visual provocador la intención ha sido "favorecer el diálogo con la cultura contemporánea", desde el Arzobispado se ofrece una versión completamente distinta con la que tampoco deja en buen lugar al deán de la catedral.

Según el comunicado emitido por el Arzobispado, Cerro "desconocía absolutamente" la existencia de este proyecto, el contenido del mismo y el resultado final.

Algo difícilmente explicable, no ya solo por encontrarse la catedral a tan solo unos pasos del Palacio Arzobispal y haber sido publicada en distintos medios la presencia de C. Tangana y Nathy Peluso en compañía de sacerdotes -quizás los actores que aparecen en el vídeo- en las inmediaciones del templo, sino también por la estrecha relación con los miembros del cabildo que se presupone.

No obstante, y tras negar conocimiento alguno sobre lo que sucedía en la catedral el pasado 15 de septiembre -fecha en que se produjo el rodaje, tal y como reflejaba el periódico local La Tribuna- el arzobispo "lamenta profundamente estos hechos y desaprueba las imágenes grabadas en el primer templo de la Archidiócesis".

Asimismo se pide "humilde y sinceramente perdón a todos los fieles laicos, consagrados y sacerdotes", quienes dice "se han sentido justamente heridos por este uso indebido de un lugar sagrado".

Una versión completamente distinta a la del deán de la catedral quien, cabe recordar, en 2009 fue llamado a Roma por Benedicto XVI como consultor y después subsecretario de la Congregación para el Culto Divino para volver así a trabajar, mano a mano, con el exarzobispo Antonio Cañizares -conocido de sobra por sus radicales planteamientos-, que le había nombrado vicario general años antes en Toledo.

Una trayectoria que poco hacía prever la argumentación dada respecto a la polémica suscitada por el vídeo musical, al señalar que se ha tratado de "favorecer el diálogo con la cultura contemporánea", pero que sorprendía gratamente ante las posiciones manifestadas por el Iglesia toledana en otros momentos.

Sin embargo, con su comunicado, el arzobispo confirma que la línea sigue siendo la misma de siempre, y manifiesta su compromiso a "revisar el procedimiento seguido para evitar que vuelva a suceder algo semejante".

Para ello, asegura, "se comienza a elaborar inmediatamente un protocolo para la grabación de imágenes de difusión pública en cualquier templo de la Archidiócesis".

DIMISIÓN Y DENUNCIA

Y mientras tanto en las redes la polémica va en aumento, entre aquellos que aplauden el comunicado del deán, quienes le acusan de haber "profanado" el templo primado y piden su dimisión, dando por buena la explicación del arzobispo de que no sabía nada al respecto.

Entre ellos algún miembro del cabildo, como Félix González-Mohíno, quien a través de las redes ha manifestado su "gran indignación" por el vídeo, el cual dice "ofende gravemente a Dios y la dignidad del Templo Primado".

Asimismo arremete contra el deán, con cuya nota asegura estar en desacuerdo, puesto que "una finalidad de diálogo con el lenguaje contemporáneo no puede justificar en ningún caso actos contrarios a la santidad de Dios".

Junto a él otro sacerdote de la diócesis, Francisco J. Delgado, que asegura haber "notificado personalmente de la profanación a la Congregación del Culto Divino", al tiempo que pide "depurar responsabilidades" y convocar "un acto de reparación como manda el Derecho Canónico".

También hay quien recuerda que frente a otras cuestiones como la pederastia la Iglesia elige mirar para otro lado y no arma tal escándalo, y aquellos que si bien acusan al deán de actuar cual mercader y haberse vendido por 30 monedas, olvidan que además de rodajes varios -también se ha publicado hoy otro vídeo de María Toledo que tiene como escenario el templo primado y en el que se baila sobre la tumba del arzobispo Diego de Astorga y Céspedes, quien encargó el Transparente en el siglo XVIII- la catedral ha venido también utilizando algunos de sus espacios para la celebración de eventos privados -cenas incluidas-.