El foco se ha detectado tras el aumento anormal de la mortalidad de animales en una de las cuatro naves de la granja. - ARCHIVO

GUADALAJARA.- Un nuevo foco de gripe aviar se ha confirmado en una granja de gallinas ponedoras en la provincia de Guadalajara, obligando a sacrificar a 150.000 ejemplares.

Así lo ha confirmado el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete, dependiente del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, desde el que se ha informado de la detección de este nuevo foco, apenas diez días después de que se notificara la presencia del virus de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (IAAP) en una explotación situada en el término municipal de Fontanar, a menos de 3 kilómetros de esta. Un primer foco que supuso el sacrificio de más de 600.000 gallinas ponedoras, así como el establecimiento de zonas de protección y vigilancia en su entorno.

Precisamente en esa zona de protección se encuentra esta segunda explotación en la que se ha detectado el virus, aunque en este caso se ubica en el término municipal de Guadalajara, siendo el foco número 36 de IAAP H5N1 notificados en aves de corral en España en lo que va de año.

Según detallan desde el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete detallan que se trata de una explotación de ponedoras, con un censo aproximado de 150.000 animales que se encontraban distribuidos en cuatro naves.

La sospecha de la enfermedad vino derivada de la detección y comunicación de un incremento anormal de la mortalidad el pasado 17 de septiembre en una de las naves.

Las muestras tomadas durante la visita de la inspección oficial llevada a cabo por parte de los Servicios Veterinarios Oficiales de la Junta de Comunidades se remitieron al Laboratorio Central, al ser este el de referencia de la influenza aviar en España, donde se ha confirmado que se trata de una cepa de IAAP subtipo H5N1.

De inmediato se adoptaban por parte de los Servicios Veterinarios Oficiales de la Junta una serie de medidas, atendiendo a lo establecido en el reglamento delegado UE 2020/687 de la Comisión, entre las que se encuentra el sacrificio de todos los animales y destrucción oficial de los cadáveres, así como del pienso y demás materias contumaces que pudieran vehicular el virus.

Antes se procedía a la inmovilización inmediata de la explotación afectada desde el momento de la sospecha, así como a la realización de la encuesta epidemiológica, con objeto de conocer el posible origen del foco y explotaciones en riesgo por movimientos de personas y vehículos.

Del mismo modo se ha establecido una zona de restricción alrededor del foco: 3 kilómetros de zona de protección y entre los 3 y los 10 kilómetros de zona de vigilancia.

Desde el Ministerio recuerdan la necesidad de reforzar las medidas de bioseguridad en las explotaciones avícolas, especialmente aquellas medidas destinadas a evitar el contacto con aves silvestres, así como reforzar la vigilancia pasiva tanto en explotaciones avícolas como en aves silvestres, notificando a los servicios veterinarios oficiales cualquier sospecha de enfermedad.