La nieve ha complicado la circulación en la A-2. - DGT

GUADALAJARA.- La nieve dificulta la circulación en 31 carreteras, cinco de ellas de la red principal, como la A-2, que ha sido cortada entre Zaragoza y Soria en la localidad aragonesa de La Muela, en tanto que esta misma vía está intransitable a la altura de Alcolea del Pinar (Guadalajara) y Medinaceli (Soria).

Son las vías de estas tres provincias y las de Segovia las más afectadas por la climatología adversa de esta tarde, según informa la Dirección General de Tráfico (DGT).

Tráfico ha prohibido el paso a camiones y vehículos articulados en la A-15 y en la A-2, en Medinaceli (Soria), carreteras en las que pide a los conductores que extremen las precauciones.

Transitables pero con mucha precaución se encuentran la A-1 en Segovia, a la altura de Boceguillas y de Fresno de la Fuente, donde deben utilizarse cadenas o neumáticos de invierno; y la A-2 en Alcolea del Pinar (Guadalajara), donde se han habilitado desvíos señalizados por Molina de Aragón, en esta misma provincia.

Debido a las fuertes lluvias que sacuden Extremadura, hay tres carreteras secundarias cortadas, entre ellas, la N-630, en Casas de Don Antonio (Cáceres).

Asimismo, la nieve dificulta la circulación en al A-66 en Guijo de Ávila (Salamanca).

Permanecen cortadas por la nieve varias carreteras de la red secundaria de Granada, Cantabria, Burgos, Salamanca y Navarra.

Las precipitaciones que está dejando la borrasca Juan a su paso por la península ibérica y que preceden a una importante bajada de temperaturas este fin de semana son bien recibidas por un campo, pero han causado cortes de carreteras, calles inundadas y clausura de parques e instalaciones municipales.

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé que la borrasca, que transita con rapidez de oeste a este peninsular, descargue hasta primera hora de la mañana del sábado, con especial fuerza y persistencia en el centro y el suroeste peninsular, sobre todo en el Sistema Central sur de la Ibérica y el noreste de la Meseta Sur.

La lluvia ha aumentado el caudal de otros ríos, como los de Bullaque y Estenilla de la cuenca del Guadiana en la provincia de Ciudad Real, y ha dejado impracticable algún acceso al castellanomanchego parque nacional de Cabañeros así como sus rutas, tanto en la zona de Ciudad Real -en Boquerón del Estena- como en la de Toledo -en El Chorro y en el Macizo del Rocigalgo-.

En Cuenca, el aumento del caudal del río Júcar a su paso por la ciudad ha pasado de 4 a 43 metros cúbicos por segundo, mientras que el embalse de La Toba se acerca al máximo de su capacidad.

El pronóstico de Aemet para las próximas horas indica alerta roja en Castilla y León, naranja en Aragón, Baleares, Cataluña y Comunidad Valenciana y amarilla en Andalucía, Asturias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Galicia, Navarra, País Vasco, La Rioja y Melilla.

Sin embargo, las alertas ya no estarán relacionadas con la lluvia, sino con el frío y, en algunos puntos del litoral, con fenómenos costeros.