En el barrio seseñero de El Quiñón, conocido desde hace años por ser uno de los símbolos de la burbuja inmobiliaria, la educación de calidad parece no tener cabida. Tan agravado está el asunto, que el único colegio público ubicado en esta urbanización, que es una de las mayores obras privadas de la historia de España, está dando cabida al doble de alumnos que puede cubrir.

En este sentido, los propios padres y profesionales del centro educativo han denunciado que para poder atender este exceso de alumnado se ha recurrido a la solución más frívola posible, la instalación 17 aulas prefabricadas en el patio del colegio, una situación que ha provocado que los niños se queden sin espacio de descanso dentro de las instalaciones, por lo que desde el consistorio municipal se han visto obligados a ceder un terreno colindante para que los jóvenes puedan salir al recreo. Todo normal si no fuera debido a que este recinto ha tardado años en adaptarse a las necesidades de los menores, a lo que además se le suma el agravante de que para poder acceder a este solar los alumnos tienen que cruzar una calle con un tráfico más que notable.

””Imagen aérea de los barracones donde obligan a estudiar a los niños

Hay que destacar también que los habitantes de esta faraónica obra realizada Francisco Hernando, más conocido como Paco el Pocero, han pedido en varias ocasiones la construcción de un nuevo colegio, pero las instituciones han hecho oídos sordos y hasta ahora estas peticiones no han tenido éxito. “Ha habido intereses políticos detrás”, denuncian algunos padres justo antes de asegurar que “la pasividad del equipo de Gobierno del PP en la localidad siempre fue una postura interesada”.

Publicidad

En sus intentos por poner fin a esta trágica situación, un grupo de padres y madres organizados y con el apoyo del AMPA de dicho colegio están recogiendo entre los vecinos hojas de registro para poderlas llevar el próximo 16 de octubre a la Consejería de Educación, Cultura y Deportes de Castilla-La Mancha. Las familias afectadas afirman que la colaboración de los vecinos está siendo masiva, por lo que a día de hoy ya han conseguido que la gente rellene más de 700 hojas de registro.

Para finalizar, los padres han criticado que “ni Seseña, ni Toledo, ni Castilla-La Mancha han mirado por ellos ni han querido dar una solución a algo tan urgente como la necesidad de un colegio nuevo en El Quiñón”.