La implicación de Rosa Romero en el presunto ‘pelotazo’ urbanístico que ha salido a la luz esta semana comienza a tener sus consecuencias internas en el Partido Popular. Romero, que encabeza la lista del PP por Ciudad Real, es vocal de la Diputación Permanente y fue durante esta corta legislatura la vicepresidenta cuarta del Congreso de los Diputados, ha sido directamente relacionada por Jorge Fernández, edil de Ganemos, con un sobrecoste injustificado de cuatro millones de euros en la compra de unos terrenos destinados a una ampliación que nunca se llegó a realizar en el cementerio municipal.

Sobre este asunto, fuentes cercanas a los dirigentes del Partido Popular de Castilla-La Mancha han afirmado a periodicoclm.publico.es que, tras este último escándalo de Romero, la formación conservadora se encuentra “cada vez más dividida y al borde de una guerra interna”. Concretamente, nuestros confidentes han asegurado que “ya se han iniciado movimientos para evitar que Rosa Romero siga formando parte de la futura configuración del Congreso”.

Quintanilla pasaría a ser la mujer fuerte en la provincia

Además, las mismas fuentes han revelado que ya han existido contactos entre la vicepresidenta Soraya Sáez de Santamaría y altos cargos del PP, tanto de Castilla-La Mancha como de Ciudad Real, para comenzar a valorar la posibilidad de que Rosa Romero no revalide su cargo al frente de la vicepresidencia cuarta del Congreso una vez pasadas las elecciones del 26-J, por lo que ya se estarían barajando otros nombres para este puesto.

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Asimismo, también han detallado a este medio de comunicación que personas cercanas a Carmen Quintanilla, unida en esta andadura a Carlos Cotillas, presidente provincial del Partido Popular y número uno del PP al Senado por Ciudad Real, se están planteado incluso que si alguno de los escándalos que Rosa Romero tiene pendiente sigue adelante, lo más conveniente sería forzar que deje el escaño que recogería tras el 26-J, quedando Quintanilla como mujer fuerte de la provincia en el Congreso de los Diputados, algo que también provocaría que el político Martín Toledano pasara a formar parte del hemiciclo pues, actualmente, y según algunas encuestas a las que hemos tenido acceso, quedaría fuera del arco parlamentario.

Cospedal saldría debilitada

Tras estos primeros contactos y según hemos podido saber, el Partido Popular no actuaría en ningún caso hasta pasadas las elecciones, pero que una vez se dilucide el resultado, Rosa Romero se encontraría de facto fuera de sus responsabilidades políticas, un protagonismo que, como hemos explicado anteriormente, sería ocupado por Carmen Quintanilla.

Para finalizar, nuestros confidentes también han señalado que este movimiento no se está planeando solo contra Rosa Romero, sino que también respondería a altos intereses de política nacional, debilitando en esta estrategia a María Dolores de Cospedal, que actualmente es la gran valedora de Rosa Romero en el Congreso. Este pulso, en caso de perderlo la secretaria general del PP frente a la vicepresidenta del Gobierno, reforzaría claramente la posición de Sáez de Santamaría dentro del cortijo político que posee María Dolores de Cospedal en Castilla-La Mancha.