Jesús Fernández Vaquero (PSOE), entonces presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, en el centro. A la izquierda, el que fuera vicepresidente primero, José García Molina (Podemos), y a la derecha el vicepresidente segundo, Vicente Tirado (PP). ARCHIVO

TOLEDO.- Al senador y expresidente de las Cortes de Castilla-La Mancha Jesús Fernández Vaquero, que ha fallecido este miércoles a los 67 años, se le recordará por su compromiso con el PSOE y con Castilla-La Mancha y porque, además, fue un defensor del diálogo y el entendimiento y mantuvo hasta el final su vocación de servicio público.

Su muerte, debido a problemas cardíacos, ha llenado de tristeza no solamente al PSOE castellanomanchego, que le ha agradecido su trabajo y dedicación, sino también a políticos de otros partidos, que han coincidido en que era "una buena persona", y a militantes de base, alcaldes, concejales y numerosos ciudadanos que en algún momento han tenido vinculación con él.

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Fue una persona cercana, que defendió sus convicciones con firmeza, y que entendió que el diálogo era la mejor forma de actuar en política.

Fernández Vaquero fue diputado en las Cortes regionales por la provincia de Toledo desde 1999 hasta 2019, y entre 2015 y 2019 fue presidente del Parlamento autonómico en la que fue primera legislatura ‑y única hasta el momento‑ de un gobierno sin mayoría absoluta en la comunidad autónoma.

En aquel momento fue parte clave del equipo negociador del PSOE con Podemos, cuyo acuerdo entre ambas formaciones permitió su nombramiento y la primera investidura de Emiliano García-Page como jefe del Ejecutivo castellanomanchego.

Frente a los dieciséis diputados que tenía el Partido Popular, ambos recibieron el apoyo de los quince diputados socialistas y los dos de la formación morada, que en 2017 rechazaron el presupuesto de la Junta de Comunidades que ambas formaciones habían negociado, ante la incredulidad de Fernández Vaquero desde la Presidencia de la Cámara regional, algo que meses después desembocó en el primer gobierno de coalición de la región y el primero, también, que PSOE y Podemos formaron conjuntamente en España.

En su discurso en la sesión constitutiva de aquella IX Legislatura, el 18 de junio de 2015, Fernández Vaquero dejó claro que la responsabilidad de los parlamentarios era responder a los anhelos de la ciudadanía "con esfuerzo y trabajo, con entendimiento, con consensos amplios y con debate" y declaró que era "tiempo de escuchar, dialogar, pactar y ser moderado y cercano".

También dijo en aquel momento: "No debemos olvidar en ningún momento que el fin último de nuestra labor como diputados es el servicio a la ciudadanía. Ésta debe ser nuestra hoja de ruta. No concibo otra opción más que el servicio público al interés general, porque la meta de nuestro trabajo tiene que ser la próxima generación de hombres y mujeres de Castilla-La Mancha".

Fue secretario de Organización del PSOE de Castilla-La Mancha entre 2012  y 2017, y llegó de la mano de Emiliano García-Page cuando este fue elegido secretario general de los socialistas en la región, toda vez que Fernández Vaquero también había sido mano derecha de García-Page en el PSOE de Toledo.

En 2012, el PSOE de Castilla-La Mancha atravesaba su momento más difícil tras la reciente derrota en las urnas, en mayo de 2011, que les hizo perder frente al PP de María Dolores de Cospedal la Junta de Comunidades por primera vez en la historia de Castilla-La Mancha.

Nacido en Turleque (Toledo), padre de tres hijos y abuelo de dos nietos, Jesús Fernández Vaquero era actualmente senador por designación autonómica.

Las muestras de condolencias han llegado desde todos los sectores de la sociedad castellanomanchega y desde todos los partidos políticos, e incluso el Senado ha interrumpido la sesión que ha celebrado este miércoles para guardar un minuto de silencio en su memoria cuando se ha conocido la noticia de su fallecimiento.