El vicepresidente de la Junta José Luis Martínez Guijarro, ha afirmado que la situación de Castilla-La Mancha "dista mucho de la que hay en otras comunidades autónomas". Foto: Esteban González

TOLEDO.- Castilla-La Mancha confiará en el proceso de vacunación y no impondrá por el momento nuevas restricciones para frenar los efectos de una hipotética quinta ola a consecuencia de eventos como el brote de Mallorca. Desde el Gobierno regional han descartado la aplicación de medidas más severas frente a la covid-19, pese al aumento apreciable de los contagios en la comunidad autónoma.

Así lo ha asegurado esta mañana el vicepresidente de la Junta, José Luis Martínez Guijarro, después de ser preguntado durante una rueda de prensa sobre la posibilidad de abordar nuevas medidas, como el cierre del ocio nocturno o una mayor limitación del horario de apertura en la hostelería, que ya están siendo planteadas en otras autonomías.

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El vicepresidente ha reconocido que ha habido "un incremento de la incidencia acumulada durante los últimos días" al igual que en el resto del país, pero ha aclarado que "nuestros indicadores están a mucha distancia de aquellas comunidades autónomas que están tomando este tipo de decisiones".

Martínez Guijarro ha indicado que el próximo martes el Consejo de Gobierno analizará la situación epidemiológica de la región, pero ha señalado que "a día de hoy, no creemos necesario tener que tomar nuevas medidas restrictivas", insistiendo en que "la situación de Castilla-La Mancha dista mucho de la que hay en otras comunidades autónomas".

En estos momentos, hay 52 positivos de coronavirus hospitalizados en camas convencionales de la región, así como otras 21 personas más en las unidades de cuidados intensivos (UCI), unas tres personas más de las que había antes del fin de semana. También ha destacado que no se han producido muertes por covid en los últimos cinco días.

El dirigente autonómico ha explicado que ha habido un pequeño repunte de casos durante el viernes y el sábado, situando los indicadores de incidencia acumulada cerca de los 60 casos por cada 100.000 habitantes, algo que "dista mucho de los indicadores que se están conociendo en otras comunidades autónomas", y que lleva al Ejecutivo regional a pensar "todavía no sea necesario tomar ningún tipo de medida restrictiva".

Sin embargo, el vicepresidente regional ha querido hacer un llamamiento a la prudencia, centrándose en los más jóvenes, debido a que los menores de 30 años representan "un porcentaje altísimo de los nuevos casos".

Por este motivo, la Junta tratará de acelerar en la medida de lo posible el proceso de vacunación de los jóvenes, ha avanzado Martínez Guijarro, que ha recordado que en las provincias de Ciudad Real y de Cuenca se está vacunando ya a jóvenes de entre 20 y 30 años y ha subrayado que "queremos reducir esa franja de edad lo antes posible".

Con este fin, el Gobierno de Castilla-La Mancha está trabajando en la implementación de un sistema de autocita, para que se pueda planificar por parte de los usuarios qué día quiere que se le vacune, con independencia de la edad que tenga, ha apuntado.

Asimismo, ha destacado que Castilla-La Mancha tiene unos índices de vacunación muy importantes, ya que hay más 800.000 personas con la pauta completa, que suponen casi el 45 por ciento de la población de la comunidad autónoma, y ha asegurado que "hay que dar un último empujón hacia los más jóvenes, que es entre los que se está dando el mayor nivel de contagio".