Imagen de archivo del Pleno de las Cortes de Castilla-La Mancha. Foto: Carmen Toldos

ALBACETE.- Los ciudadanos de Castilla-La Mancha señalan a la clase política como el principal problema de la región, por encima de la sensación de incertidumbre, la situación económica o el desempleo.

Son los resultados recogidos por el primer 'Observatorio Social para Castilla-La Mancha', en el que se analiza los sentimientos de los encuestados respecto a lo vivido durante la pandemia y se hace balance de la gestión de los representantes públicos.

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El estudio, realizado por la Fundación Liderar con Sentido Común (FLSC), cuenta con una muestra de unas 1.000 personas, mayores de 16 años, que han respondido a un formulario online de doce preguntas entre los meses de agosto y septiembre del presente año.

La encuesta señala a los políticos como el mayor problema de Castilla-La Mancha. Gráfico: FLSC

En lo que se refiere al liderazgo, la amplia mayoría de castellanomanchegos buscan a una persona que represente el valor de la honestidad (76,7 por ciento), priorizando esta cualidad sobre otras capacidades más racionales, como que el líder sea trabajador (12,5 por ciento), fuerte (2,4 por ciento) o sepa adaptarse a los problemas (2,1 por ciento).

"La lectura que hacemos de este dato es también dura, porque significa que los castellanomanchegos han renunciado a exigir lo que creen que ya no van a lograr de sus líderes y se centran solo en características humanas que perciben como irrenunciables", ha señalado el presidente de la FLSC, Antonio Sola.

A la hora de responder quién es un líder relevante, más de la mitad de los encuestados han apuntado a figuras que consideran cercanas, como es el caso de los padres (35 por ciento), los médicos (14 por ciento) o los profesores (8 por ciento).

El Rey es la figura política más valorada. Gráfico: FLSC

Sola ha destacado a los sanitarios como la "nueva figura prioritaria" que ha traído la pandemia, al convertirse en una parte del "cotidiano íntimo". En comparación con estudios de años anteriores, los médicos han desterrado a otros profesionales como las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Sobre el liderazgo, también aparecen figuras vinculadas al poder ejecutivo que reciben una valoración destacable, como el Rey (11 por ciento) o el presidente del Gobierno, quien obtiene la misma puntuación que los profesores.

Por otro lado, los sacerdotes (1 por ciento), el presidente de Castilla-La Mancha (2 por ciento), la policía y el alcalde (3 por ciento) "son las figuras que presentan mayor lejanía", ha incidido el presidente de la fundación.

Los castellanomanchegos no confían mayoritariamente de la clase política. Gráfico: FLSC

Los encuestados también ofrecieron su punto de vista sobre los principales problemas de la región. En este sentido, casi un 30 por ciento coincide en señalar a los políticos como los culpables, seguidos muy de cerca (27 por ciento) por la sensación transversal de incertidumbre y de la realidad económica, con un 22 por ciento.

Como solución para atajar de mejor manera esos problemas, los castellamonachegos inciden en un nuevo liderazgo, algo asociado a la desafección política que se desprende de la pregunta anterior. Además, un 66 por ciento de los participantes muestran desconfianza hacia los gobernantes y un 60 por ciento cree que los políticos carecen de sentido común.

El estudio señala que los ciudadanos consideran que la solución de sus problemas pasan por un nuevo líder. Gráfico: FLSC

DIVISIÓN ANTE LA PANDEMIA

Sobre el estado de ánimo de los castellanomanchegos, la encuesta apunta a un panorama binario, donde un 49,6 por ciento de los encuestados dicen sentirse esperanzados o tranquilos, mientras que un 47 por ciento afirman estar agotados, enfadados o angustiados.

En cuanto al trabajo realizado por las autoridades durante la pandemia, la balanza se inclina hacia la crítica. Un 41 por ciento considera que la gestión ha sido mala o muy mala, frente al 30 por ciento que hace una buena evaluación y un 27,3 por ciento de ciudadanos que se muestran indiferentes.

En ese sentido, el estudio vincula las opiniones positivas al proceso de vacunación y al fin de las restricciones, al tiempo que apunta las críticas negativas a los que aclararon tener un estado de ánimo más bajo.

Preguntados sobre el futuro de la pandemia, la mayoría (un 40,7 por ciento) asegura no sentirse seguro de nada, seguido de las sensaciones positivas y negativas. Un 30,6 por ciento cree que se volverá a la normalidad gracias a la vacuna, un 19 opina que la economía empeorará y algo menos del 10 por ciento sostiene que habrá nuevos rebrotes y volveremos a confinarnos.