Las denuncias por estafas online se incrementaron un 22,8 por ciento. - MINISTERIO INTERIOR

TOLEDO.- La cibercriminalidad se ha incrementado en Castilla-La Mancha un 21 por ciento en los tres primeros trimestres de 2023 en comparación con el mismo periodo del año anterior, hasta los 13.923 hechos denunciados, al tiempo que también ha subido un 17 por ciento los delitos contra la libertad sexual, con 492 infracciones.

A nivel nacional, también las estafas 'on line' siguen disparadas y fueron el delito, por detrás de los hurtos, que más se denunció entre enero y septiembre respecto al mismo periodo de 2022, con un aumento del 22,8 por ciento, en tanto que las denuncias por delitos sexuales también continúan al alza con una subida del 12 por ciento.

Según el balance de criminalidad hecho público este viernes por el Ministerio del Interior, entre enero y septiembre se han registrado 1.826.911 infracciones penales, un 5 por ciento más que en el mismo período de 2022, lo que, según destaca Interior, refleja "un cambio en la tendencia alcista", dado que el crecimiento en el semestre anterior fue superior.

En comparación con el mismo periodo del año pasado, la criminalidad "convencional" representa el 81,5 por ciento del total (1.489.660 delitos) y crece 1,9 puntos porcentuales, mientras que la cibercriminalidad (337.251), que incluye el 18,5 por ciento de las infracciones penales registradas, crece 21,5 por ciento sobre 2022.

En Castilla-La Mancha, en los nueve primeros meses del año se han registrado 61.892 infracciones penales, un 1,7 por ciento más que en el mismo periodo de 2022, cuando se alcanzaron las 60.861, y de ellas 47.969 se incluyeron en lo que se considera "criminalidad convencional", es decir, un 2,8 por ciento menos que en el mismo periodo del año pasado.

Entre estos, han incrementado un 17,1 por ciento los delitos contra la libertad sexual, mientras que también han subido un 7,7 por ciento los delitos por tráfico de drogas -hasta los 445- y se han incrementado un 3,7 por ciento los hurtos, hasta los 11.105.

Por contra, han caído un 20 por ciento los homicidios y asesinatos consumados -de los que se han registrado doce-; mientras que no han experimentado variaciones los intentos de homicidio y asesinatos, con 34.

También han descendido un 2,1 por ciento los delitos de lesiones y riñas; un 1,2 por ciento los robos con fuerza en domicilios y establecimientos y un 7,3 por ciento las sustracciones de vehículos.

En cuanto a la cibercriminalidad, que ha subido un 21 por ciento, se han denunciado 12.271 estafas informáticas, que son un 23,3 por ciento por ciento más, y 1.652 ciberdelitos de otro tipo, que son un 6 por ciento más.

En el conjunto del país, respecto a las tipologías delictivas convencionales, aumentan casi un 10 por ciento los homicidios. En estos nueves meses se perpetraron 268 frente a los 244 de 2022 y se quedaron en grado de tentativa 1.052, un 20 por ciento más que en los nueve primeros meses del pasado año.

Los delitos contra la libertad sexual (excluidos los cometidos por medios digitales) han experimentado un incremento del 12 por ciento sobre el mismo periodo del año anterior, aumento que Interior atribuye a las políticas de concienciación y de reducción de la tolerancia social frente a este tipo de delitos, que han generado una mayor disposición de las víctimas a denunciarlos.

Otra de las infracciones convencionales en aumento es el tráfico de drogas, que suben un 8,9 por ciento (15.750 registrados en el periodo).

Frente a estos incrementos, la única tipología que registra descenso es la de los robos con fuerza en domicilio, con una bajada del 2,6 por ciento.

Por su parte la criminalidad virtual, aquellos delitos cometidos en o a través del espacio "ciber", aumentaron un 21,5 por ciento, al pasar de 277.599 el pasado año a 337.251.

El indicador más llamativo de esta tipología es el de las estafas informáticas, 304.819 contabilizadas en los nueve primeros meses del año, lo que supone un incremento del 22,8 por ciento sobre el mismo período de 2022.

La criminalidad creció en todas las comunidades autónomas a excepción de Aragón, Galicia y Castilla y León, con descensos del 2,7, 2,2 y del 0,6 por ciento respectivamente, además de en Ceuta, donde se reduje un 15,5 pro ciento y Melilla un 10,7

Frente a estas caídas, las subidas de la delincuencia han sido mayores este semestre en Extremadura (un 9,7 por ciento), por delante de Canarias (8,9 por ciento), Andalucía y Murcia (8,5 por ciento, en ambos casos) y Comunidad Valenciana (un 7,9 por ciento).