Olivar en el Campo de Montiel.

CIUDAD REAL.- Trece asociaciones del Campo de Montiel han firmado un manifiesto contra la exploración de tierras raras en la provincia de Ciudad Real, expresando su "firme oposición" al proyecto de exploración de neodimio que la empresa Quantum Minería pretende desarrollar en terrenos situados en los términos municipales de Santa Cruz de Mudela, Torrenueva y Valdepeñas.

Como parte activa de la sociedad civil comprometida con la defensa del medioambiente, la salud pública, el patrimonio cultural, el sector agropecuario y el turismo sostenible, los colectivos firmantes expresan su "honda preocupación" por los múltiples perjuicios que conlleva este tipo de actividad extractiva para las comunidades y el entorno natural.

Rechazan así los proyectos "claramente especulativos" que, aprovechando el contexto de la guerra de Ucrania y en nombre de la lucha contra el cambio climático y de una "transición energética" mal entendida pueden resultar perjudiciales para las comunidades, el medioambiente y las actividades económicas tradicionales, en particular los sectores agropecuario y turístico.

Planteamientos que suscriben la plataforma 'Sí a la Tierra Viva', la Asociación de Amigos del Campo de Montiel, la plataforma 'Campo de Montiel Origen del Quijote', la Cooperativa de 2º Grado Campo de Montiel, Turinfa Asociación para el Desarrollo Turístico y de las Empresas del Campo de Montiel, así como el Centro de Estudios del Campo de Montiel.

Entre los firmantes también se encuentra la Asociación Encomienda de Montiel, la Asociación Cultural Miliarium-Albadalejo, la Asociación Alhambra Tierra Roja, la Asociación El Candil de Torrenueva, la Cooperativa Olivarera San Isidro de Torrenueva, la Asociación Rural San Isidro Labrador de Torre de Juan Abad y la Asociación de Amigos del Festival de Poesía Visual de Torre de Juan Abad.

Alguno de ellos, como es el caso de la plataforma 'Sí a la Tierra Viva', ya había manifestado su preocupación respecto al proyecto a título individual, advirtiendo sobre el "gran colador" en el que Quantum Minería pretende convertir más de 8.700 hectáreas para tomar un millar de muestras y comprobar la existencia o no de neodimio en estos terrenos ciudadrealeños.

Colectivos que consideran que cualquier proyecto debe estar respaldado por un análisis "sólido" de sus precedentes, así como un enfoque "ético y sostenible a largo plazo", algo que consideran no sucede en este caso dado el rechazo social suscitado hace unos años por las iniciativas de esta misma empresa en relación a la explotación de tierras raras. Un rechazo, recuerdan, "avalado por los tribunales" y respaldado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, que en noviembre de 2017, tras la emisión de la evaluación ambiental negativa, supuso el carpetazo a los planes de la compañía.

Cabe recordar que desde el Gobierno regional ya se ha manifestado que "no gustan" este tipo de proyectos, aunque su tramitación se llevará a cabo como la de cualquier otro expediente, y que será una vez vistas las alegaciones presentadas al proyecto, cuando se tome una decisión al respecto.

Y es que para las entidades firmantes los planes extractivos, como el que pretende llevar a cabo Quantum Minería en la provincia de Ciudad Real, generan un impacto negativo en las comunidades locales, "socavando la estabilidad del bienestar de quienes dependen de las actividades económicas tradicionales para su sustento".

Asimismo, consideran que la ejecución de este tipo de proyectos y su eventual desarrollo en una explotación extractiva, ocasionaría un daño "significativo" al medio ambiente, "desequilibrando ecosistemas frágiles y poniendo en riesgo una biodiversidad única que incluye a especies en peligro de extinción".

Por ello, estos trece colectivos instan a las autoridades competentes a escuchar la preocupación social de las comunidades, así como a adoptar "medidas concretas" para el rechazo de los planes extractivos de Quantum Minería, y garantizar así la protección de las familias, el medio ambiente y el tejido económico sostenible característico de las comarcas afectadas.

Concluyen el manifiesto, subrayado que "es nuestra responsabilidad garantizar un legado ambiental y social positivo para las generaciones venideras", un compromiso con el que no cumple la minería de tierras raras.

Frente a ello consideran necesario el establecimiento de "alternativas sostenibles" para el desarrollo, buscando soluciones que "no sacrifiquen" el bienestar de las personas ni la integridad de un territorio compartido con otras especies.

"Por eso ni podemos ni debemos permitir que proyectos claramente especulativos pongan en riesgo el legado que queremos dejar a nuestros descendientes", añaden, lo que supone "un llamamiento a la reflexión y a la acción" para el beneficio de la sociedad en su conjunto.