Manzanares abre una nueva fosa para recuperar los restos de trece represaliados fusilados el verano de 1940

El proyecto Mapas de Memoria coordina esta nueva intervención en el cementerio de la localidad ciudadrealeña, en el que aún quedan casi 300 víctimas del franquismo en fosas comunes.
Esta semana han comenzado los trabajos en la fosa 1 de la fila 6 del cementerio de Manzanares.
photo_camera Esta semana han comenzado los trabajos en la fosa 1 de la fila 6 del cementerio de Manzanares.

CIUDAD REAL.- La localidad ciudadrealeña de Manzanares sigue trabajando por devolver su identidad y la dignidad a las decenas de represaliados que fueron ejecutados y enterrados en fosas comunes durante el franquismo, y esta misma semana ha comenzado la exhumación de una nueva fosa común en su camposanto. En ella se espera recuperar los restos de trece nuevas víctimas de la represión franquista, que fueron asesinados durante el verano de 1940.

Una exhumación que se coordina desde el proyecto Mapas de Memoria, y que está llevando a cabo un equipo de la Universidad Complutense de Madrid, gracias al convenio suscrito entre el Ayuntamiento de la localidad y el Gobierno de Castilla-La Mancha.

En esta ocasión, la intervención se centra en la fosa 1 de la fila 6, en la que se espera recuperar los restos de más de una decena de hombres que fueron fusilados entre el 9 de julio y el 17 de agosto de 1940. A su alrededor se encuentran otras fosas comunes, en las que se encuentran alrededor de tresciencas víctimas más.

El objetivo es exhumar a todos los que pagaron con su vida la represión franquista, identificarlos y poder entregarlos a las familias, para su dignificación.

Mientras que ese momento llega, ya han comenzado los trabajos para localizar los restos. Al frente de los mismos un equipo de la Complutense formado por las arqueólogas y antropólogas forenses Ester Montero, Sofía Rodríguez e Inés Pérez, y la restauradora de bienes culturales Isabel Angulo.

Asimismo también participa la psicóloga social del proyecto Mapas de Memoria, María Avendaño, que se encarga de contactar con familiares de estas víctimas con el fin de elaborar los correspondientes árboles genealógicos y conseguir muestras de ADN que permitan identificar los restos y poder entregarlos a sus familias.

Equipo que ha recibido la visita del director general de Coordinación y Planificación de la Junta de Comunidades, Julio García, quien ha estado acompañado por el alcalde de Manzanares, Julián Nieva, quien ha asegurado que se firmarán "los convenios que sean necesarios" para en el menor tiempo posible "dignificar a los 288 hombres que hay en esas fosas".

Se trata de dar cumplimiento a una ley del Estado, pero también al derecho que tienen las familias de recuperar los restos de quienes fueron asesinados por su forma de pensar. "Es una responsabilidad con la Historia", señalaba tras agradecer al Ejecutivo regional y al equipo que se encarga de la exhumación su compromiso con este objetivo.

Por su parte el director general ha subrayado cómo "poco a poco, conseguiremos devolver a sus familias los restos de personas que fueron asesinadas en fosas como esta, y tenemos el compromiso de seguir trabajando para darles sepultura digna, con el desarrollo de estas políticas de reparación y justicia".

MAUSOLEO PARA LAS VÍCTIMAS

Pero además dentro de este compromiso de reparación, el Ayuntamiento de Manzanares ha levantado un mausoleo en el cementerio en el que las familias que así lo deseen podrán depositar los restos que se recuperen en las distintas exhumaciones. De este modo, apuntan desde el Consistorio, quedarán "identificados y dignificados".

Un mausoleo para las víctimas que se ha levantado en la antigua zona de extramuros, junto al lugar en el que en mayo del año pasado se realizaron las primeras exhumaciones de fosas comunes, en las que se recuperaron los restos de una treintena de represaliados.

Entre ellos los de Francisco Martín Alcarazo, el primero de los represaliados identificados, cuyos restos eran entregados a la familia y dados sepultura en este mismo cementerio de Manzanares, el pasado mes de febrero.