TOLEDO.- La senadora toledana de Unidos Podemos Virginia Felipe ha sido amonestada por la Mesa del Senado tras enviar a un asistente a votar por ella en el último pleno de la Cámara Alta. Una amonestación ante un hecho que se ha considerado "no habitual y grave", puesto que la Constitución señala el voto de los parlamentarios como personal e indelegable. 

Así lo explicaba el vicepresidente del Senado, Pedro Ruiz, quien detallaba que la decisión de sancionar a la senadora se adoptó por unanimidad de todos los miembros de la Mesa, que también acordaron la anulación del voto de abstención que figuró en el panel de votación y en las actas de la sesión plenaria. 

Y es que para los miembros de la Mesa, esta situación debe ser analizada sin tener en cuenta la condición de discapacidad de la senadora, puesto que, aunque precisa de la ayuda de asistentes y se desplace en silla de ruedas debido a la atrofia muscular espinal que padece, los más de 113.000 euros que el Senado ha gastado para facilitar su accesibilidad, le permiten trabajar como cualquier otro senador y no justifican el envío de un asistente para votar en su lugar. 

Una serie de obras que Sanz no dudaba en detallar, y que contemplan desde la adaptación de la botonera de su escaño, a la regulación de la tribuna de oradores –que costó 31.888 euros-, la habilitación de una plataforma para subir y bajar del escaño-18.298 euros-, la renovación del ascensor del pleno (38.800 euros y la supresión de los escalones del antiguo salón de plenos, a la adaptación del mobiliario de su despacho o la reserva de plaza en el garaje.  

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 Así, se adaptó la botonera de su escaño, se reguló la altura de la tribuna de oradores (31.888 euros), se habilitó una plataforma para subir y bajar del escaño (18.298 euros), se adaptaron dos aseos (22.592 euros), se renovó el ascensor del pleno (38.800 euros), se suprimieron escalones del Antiguo Salón de Plenos (2.152 euros), se adaptó el mobiliario de su despacho y se le reservó plaza de garaje. 

A la espera de recibir por escrito la amonestación anunciada, la senadora prefiere guardar silencio al respecto de lo sucedido. 

Hechos que tenían lugar el pasado miércoles, 7 de febrero, cuando la senadora por Castilla-La Mancha enviaba a un asistente a votar por ella en la sesión plenaria. Ausencia la suya y presencia de su asistente de las que se dieron cuenta senadores de varios grupos parlamentarios, así como los propios servicios de la Cámara. 

Felipe se encontraba así ausente del plenario cuando se votaba una moción del Partido Popular en la que se pedía la regulación de las criptomonedas, una de las iniciativas debatidas a lo largo de esa mañana en el hemiciclo. 

Según habrían relatado testigos de lo sucedido, uno de los dos asistentes con los que cuenta esta parlamentaria, que precisa una silla de ruedas para poder moverse, ocupaba por unos momentos el escaño de la senadora durante la votación de la iniciativa, hecho que sorprendía a los senadores que se percataron de la 'maniobra'. 

Explican que, según el acta electrónica, Felipe estuvo presente en su escaño y que se abstuvo en esta votación concreta, pero fueron varios los senadores y funcionarios de la Cámara quienes vieron que no era ella quien pulsaba el botón habilitado en su escaño. 

La senadora autonómica cuenta con dos asistentes sufragados por la Cámara Alta que le sirven de apoyo para que pueda desarrollar satisfactoriamente sus tareas parlamentarias. Personal que, como el propio vicepresidente de la Cámara detallaba, suponen un desembolso de 26.526 euros al año cada uno, al que se suma el de un tercero que se encuentra actualmente de baja. 

Hasta la fecha Virginia Felipe siempre había activado los botones tanto para confirmar su asistencia y expresar el sentido de su voto, aun estando acompañada también en las sesiones plenarias por un asistente, el cual ocupa un escaño vacío que se deja a tales efectos. 

No era así el pasado miércoles, y en lugar de Felipe era su asistente quien votaba desde su escaño. Al parecer, la senadora llegaba tarde a la votación al encontrarse en un aseo adaptado ubicado lejos del hemiciclo. 

Hechos que le han llevado a esta amonestación que, en caso de repetirse, podría ser objeto de una sanción "más grave", tal y como precisaba el propio vicepresidente de la Cámara. 

La senadora habría argumentado que envió a su asistente a pedir la esperaran para la votación, pero según el vicepresidente Sanz, la Mesa no tuvo conocimiento de tal aviso, al tiempo que recordaba que en muchas ocasiones los senadores se quedan sin votar porque no calculan bien el tiempo y se encuentran con las puertas del hemiciclo cerradas. 

Asimismo Sanz recordaba que la senadora de Unidos Podemos lleva dos años votando con absoluta normalidad y que en este caso ha sido "público y notorio" que no se encontraba en su escaño, donde sí se encontraba un asistente que votó por ella, lo cual ha reconocido la propia Felipe. Un hecho que la Mesa "no puede pasar por alto". 

Una amonestación que se imponía después de estudiar un escrito de Virginia Felipe en la que ella aportaba su versión de lo sucedido, así como una solicitud del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) para que no se adoptara ninguna medida sancionadora contra ella.