TOLEDO.- Risas tras el resultado de una votación, acusaciones de bofetadas entre socios, de engaños y mentiras, de tratar de “meter el dedo en el ojo” a compañeros de partido, y de dejar caer al niño por el barranco, esto es parte de lo que se vivía este jueves en el Pleno de las Cortes de Castilla-La Mancha a costa de la situación en la que quedan decenas de interinos de la Junta, tras resolverse las pruebas de la oferta de empleo público de 2016.  

Situaciones que se vivían durante el debate general relativo a la adjudicación de plazas a los opositores que han superado las pruebas de dicha oferta pública de empleo, y que se saldaba con un rocambolesco resultado en la votación de las dos resoluciones presentadas al mismo, con el PP apoyando la propuesta presentada por Podemos y con los socialistas apoyando la planteada por los populares, dejando en solitario a los dos diputados de la formación morada que votaron en contra.  

Un resultado, 30 a favor y 2 en contra, poco frecuente en el Parlamento castellano-manchego, ante el que algunas de sus señorías no pudieron evitar la risa y la sonrisa.   

Una resolución en la que los populares planteaban que las Cortes instasen al Gobierno regional a “concluir la legislatura cumpliendo todos y cada uno de los compromisos adquiridos con los interinos y con los empleados públicos, que están reflejados en los anuncios realizados por el Gobierno y en las diversas reuniones con los agentes sociales”. Una premisa tan abierta que incluso fue interpretada por el consejero de Hacienda y Administraciones Públicas, Juan Antonio Ruiz Molina, como un “espaldarazo” al trabajo que viene realizando en el Ejecutivo en materia de función pública; de ahí que el voto de los socialistas no pudiera ir en contra.  

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Sí se opusieron a esta propuesta de resolución los dos diputados de Podemos, quienes quedaron en solitario oponiéndose a que el Gobierno de Castilla-La Mancha, en el que también está representada la formación morada, cumpla lo que ha anunciado y comprometido.  

En cuanto a la votación de su propuesta de resolución, también fue aprobada, en este caso con el apoyo del PP, ayer “vestido de Caperucita” -como apuntó Ruiz Molina-. Una propuesta por la que se instaba al Gobierno a ”no cesar a personal funcionario interino en la adjudicación de la oferta de empleo público de 2016, para que se haga efectiva la tasa de reposición del personal fijo que ha abandonado la administración, y sirva para reforzar los servicios públicos y garantizar la calidad de los mismos”.  

A ella se oponían los socialistas, después de que su portavoz en este punto del orden del día, el diputado Fernando Mora, apuntase que hacer lo que en la resolución se propone sería “prevaricación” y de que el consejero de Hacienda acusara al portavoz de Podemos, David Llorente, de tratar con su planteamiento de “meter el dedo en el ojo” a sus propios compañeros de partido que, le recordó, también forman parte del Gobierno regional.  

RESPETO A LA LEY 

Votación a la que se llegaba tras un debate general en el que el consejero de Hacienda y Administraciones Públicas defendía durante su intervención que “en ningún caso” con el desarrollo de la oferta de empleo público se pierden puestos de trabajo, al tiempo que apuntaba que en este caso, siendo el 51% de los aprobados interinos que ya trabajan en la Junta, el efecto en el desplazamiento será “muy reducido”.   

Asimismo Ruiz Molina defendía que tanto el Gobierno como la Consejería han respetado “hasta la última coma” lo estipulado en la legislación vigente.   

Desde Podemos, David Llorente equiparaba lo sucedido en 2012 bajo el Gobierno de Cospedal con el cese ilegal de interinos, que terminó costando más de 34 millones a las arcas regionales y que tuvo un coste electoral para los populares.   

Algo que Llorente quiso recordar al Gobierno, al que preguntaba si ha cuantificado el coste electoral que podrían acarrear “los caprichos” del consejero Ruiz Molina, al haber propiciado “a un año de las elecciones” que todos los sindicatos de la función pública convoquen “los martes en negro” y critiquen la “nefasta gestión” llevada a cabo, y que para Llorente responde a ”una burda maniobra para dejar al descubierto al personal interino”.   

Pedía así al consejero que reconociera su error, pidiera disculpas y rectificara el planteamiento, garantizando públicamente que no habrá cese de personal interino.   

Una intervención a la que respondía de forma contundente el diputado socialista Fernando Mora, quien subrayaba que “no es equiparable lo que sucedió en los años 2011 y 2012 con esta situación”, puesto que en la pasada legislatura “se fue gente sin que hubiera habido oposición previamente“.    

En este caso, insistía Mora, hay una legislación que respetar, puesto que si se aprobaba lo propuesto por Podemos se estaría pidiendo que el Gobierno no obedeciese las leyes, ni la Constitución ni la legislación autonómica.   

Asimismo, el diputado socialista se preguntaba para qué se tendrían que hacer oposiciones si, como proponían desde Podemos, todo el personal interino se tuviera que quedar en los puestos que ocupan. Por ello le invitaba a echarse un vistazo “sereno” a la ley de función pública, en lugar de tratar de buscar el “aplauso fácil” de los sindicatos. 

“A BOFETADAS”  

Un cruce de acusaciones entre PSOE y Podemos al que desde el Grupo Popular afirmaban asistir con asombro como “convidados de piedra” puesto que, les recordaba Robisco, en la fecha de la oferta de empleo público, 2016, ellos ya estaban en la oposición.  

Así, Lorenzo Robisco planteaba el símil de un padre y una madre a los que se les cae el niño por un barranco mientras que ambos están mirando. Un niño que representan “las mentiras y los incumplimientos”, por los que ahora los socios del Gobierno de Castilla-La Mancha “se pegan bofetadas”, algo con lo que el PP –dijo- “alucina”.  

Y es que, insistía el diputado popular, “por mucho que sacudan al PP y a Cospedal, no tenemos nada que ver, los responsables son ustedes”, puesto que ”no han sujetado al niño”, insistía con el macabro símil Robisco.  

Una intervención a la que Llorente prefería no responder, calificándola de “chascarrillo”, aunque sí reprochaba a los populares que su propuesta de resolución no dijera “nada”, frente a la de Podemos, que era ”clara y concreta”.  

No obstante, durante su turno, el portavoz popular respondía anunciando su intención de apoyar la propuesta de resolución presentada por el portavoz de Podemos, al que hacía una “encomienda” como “principal responsable” de la misma y con tanta responsabilidad en esta situación como el propio consejero, el presidente de Castilla-La Mancha o los diputados socialistas, para que se acabe el problema. Pedía así Robisco “hechos y no palabras”, para acabar con este engaño.  

Un tono interpretado por el consejero como de “derrota”, que manifestó lo “chocante” del mismo al ver que ”el lobo se viste ahora de Caperucita”. Mientras, a Llorente, le acusaba de estar confundiendo ”churras con merinas” en lo referido a las tasas de reposición y estabilidad, al tiempo de utilizarle “para meter el dedo en el ojo a sus compañeros que forman parte del Gobierno”.