La censura parental llega al debate público de la comunidad autónoma. Después de que Vox consiguiera arrancar a PP y Ciudadanos la implantación del veto a los contenidos curriculares en las escuelas de la Región de Murcia, con el posterior rechazo que mostró el Consejo de Ministras por su posible inconstitucionalidad, tanto los partidos con representación en las Cortes como el propio Gobierno de Castilla-La Mancha se han posicionado sobre el tema.

Las primeras declaraciones llegaron el viernes de la mano de la portavoz de la Junta, Blanca Fernández, que lamentó que el Partido Popular asumiera las posiciones de Vox en materia educativa, tratando de impedir que “se hable de igualdad, respeto y diversidad” en las aulas.

La consejera de Igualdad consideró “muy triste” que “la ultraderecha haya entrado de lleno a condicionar la política”. Del mismo modo, hizo un alegato a favor de una educación basada “en el respeto y el afecto, muy alejados de un odio que hace mucho daño a la sociedad”.

Fernández no fue la única voz socialista que rechazó la implantación del veto parental. En rueda de prensa, y respondiendo a las preguntas de los periodistas, la parlamentaria Diana López afirmó que las leyes educativas “dejan claro que los hijos no son propiedad de los padres, como tampoco lo son del Estado”.

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La diputada autonómica mostró la “oposición frontal” del PSOE a la “adopción del pin parental” y consideró que este tipo de asuntos, de alcance nacional, deben debatirse en las Cortes Generales en lugar de la cámara regional.

CS SE DISTANCIA DE SUS COMPAÑEROS MURCIANOS

Desde Ciudadanos, se ha anunciado la presentación de un debate general en las Cortes de Castilla-La Mancha que aborde el tema, con el objetivo de que se puedan “conocer las posturas de todos los grupos” políticos de la comunidad autónoma. Sobre el “veto” parental, el diputado naranja David Muñoz Zapata ha advertido de que está impulsado por “la extrema derecha”.

La formación liderada por Carmen Picazo ha preferido diferenciarse de la posición favorable de sus compañeros en la Región de Murcia, condenando explícitamente lo que consideran un “ataque a la libertad y la tolerancia”, e incluso, ha centrado sus ataques en el Partido Popular, al que ha acusado de representar las posiciones más extremas en la cámara autonómica.

No obstante, la sucursal regional de Ciudadanos ha criticado lo que considera “la política ideológica de la izquierda” en la escuela pública, y han defendido la implantación de reformas que garanticen una mayor “participación de los padres y madres a través del Consejo Escolar”.

EL PP HABLA DE “ADOCTRINAMIENTO”

Los de Paco Núñez se han quedado solos en la defensa de la censura a los contenidos curriculares de la escuela pública. La diputada popular, Carmen Riolobos, hizo suyas las palabras del presidente nacional de los conservadores, Pablo Casado, y declaró que el Gobierno de España debe “quitar sus manazas de nuestras familias”.

En unos términos inéditos en la política regional, la representante de la vieja guardia del Partido Popular acusó al Ejecutivo de Pedro Sánchez de querer “controlarlo todo” y habló de un supuesto “adoctrinamiento” a los niños de los colegios de Castilla-La Mancha.

El PP solo había usado ese lenguaje previamente al hablar de la hipotética situación de los centros educativos en Cataluña, pero la influencia de Vox les ha llevado a la defensa de posiciones cada vez más radicales en la región.